Crecimiento. A los 9 años luchó para jugar con varones y a los 15 se mudó a Córdoba para sumarse a Talleres

Desde Morteros, la vida de Martina Raspo y sus sueños se hicieron conocidos en casi todo el país. Pasaron seis añois y sigue firme.

01 de julio de 2026 a las 01:27 p. m.
A los 9 años luchó para jugar con varones y a los 15 se mudó a Córdoba para sumarse a Talleres
Martina Raspo, de Morteros a Talleres.

La vida de la pequeña Martina Raspo sigue dando pasos grandes en su sueño de ser futbolista profesional. La cordobesa nacida en Morteros hace 15 años sigue apostando a su carrera y este año le tocó tomar una decisión muy importante.

Martina se hizo conocida porque en 2019 hizo un reclamo ante el Inadi para que la dejen jugar en la Liga Regional de San Francisco con varones. En una nota anterior con La Voz, había contado que hasta la esperaban policías en la puerta para advertirle que no podía entrar a la cancha,

Recibió mucho apoyo de jugadoras profesionales y se mantuvo en Tiro Federal de Morteros hasta que llegó el llamado de Atlético Rafaela. Jugó en la Primera B de AFA con apenas 14 años y viajaba varias veces por semana para entrenarse. Martina cerró esa etapa y se mudó a Córdoba capital para jugar en Talleres.

Martina Raspo, de Morteros a Talleres.
Martina Raspo, de Morteros a Talleres. (Gentileza.)

El cambio a Talleres

“Cerré mi etapa con Atlético jugando una final con la categoría sub 14, ganamos el clásico fue muy lindo mi último partido. En Atlético cuando estaba en el plantel fue una experiencia muy linda, vivía el fútbol de otra manera, ya como profesionalmente, pero también era difícil porque eran chicas más grandes, no teníamos la misma mentalidad. Pero con el tiempo me fui acostumbrando, fue un año muy difícil, cansador pero nunca deje de jugar”, le contó Martina a La Voz.

En cuanto a cómo llegó a las Matadoras, que desde este año compiten en inferiores de AFA con el femenino, la jugadora recordó el llamado.

“En diciembre del año pasado se comunicó el coordinador de Talleres con mis papás porque había una prueba y me querían ver, ya me tenían en cuenta desde 2023 que fui a probarme también”, rememoró.

Martina debió dar un giro de 180° para seguir con sus sueños de algún día poder vivir del fútbol. Como muchas otras jugadoras jóvenes que viene captando Talleres, la mudanza a la capital conlleva estar lejos de la familia.

“Estoy viviendo en un departamento donde hay chicas en otros pisos. Voy al colegio por la mañana y por la tarde entreno. Mis papás me ayudan económicamente para poder estar acá”, dijo.

Martina Raspo, de Morteros a Talleres.
Martina Raspo, de Morteros a Talleres. (Gentileza.)

Una decisión de vida

Martina sabe desde muy pequeña que el fútbol es lo más importante. Con 9 años peleaba por entrar a una cancha y tener un carnet que le permitiera jugar junto a sus compañeros. Cada decisión que toma, lo hace para acercarse a ese deseo, y siempre contó con el apoyo de su familia.

“Fue una decisión difícil venir a jugar en Talleres ya que estoy sola, lejos de mi familia pero con un objetivo claro. Elegí venir a Talleres porque siempre me gusta crecer futbolísticamente y como persona también”, confesó.

“Estar en un club grande, competir en AFA, me ayuda mucho para mi futuro, para cumplir lo que realmente quiero, estoy firme de cabeza buscando un objetivo”, afirmó la jugadora.

En cuanto a sus objetivos y cómo está actualmente en el Matador, contó: “Mi objetivo es seguir creciendo, formándome para el día de mañana y poder jugar al fútbol profesionalmente. Actualmente estoy jugando en la sub 16 de AFA. Juego de volante por derecha aunque a veces, por izquierda también”, cerró.