Sacanta. Tiene 14 años y ya sorprende: el comentarista de fútbol más joven de Argentina que transmite desde Córdoba
Ciro Lerda Correa analiza partidos con una claridad que impacta incluso a periodistas experimentados. Desde Sacanta, y junto a su papá Lisandro, se convirtió en la voz joven que revoluciona las transmisiones de FM Vida 96.7.
En una cabina improvisada, con una consola guardada en un bolso gigante con un par de micrófonos y sin monitor para repetir jugadas, se está escribiendo una historia distinta en el fútbol del interior cordobés.
En FM Vida de Sacanta (96.7 FM), una dupla familiar se ganó el reconocimiento de toda la región: Lisandro Lerda en el relato y su hijo, Ciro Lerda Correa, en los comentarios.
Pero lo que hace especial esta historia no es solo el vínculo padre-hijo. Es la edad de Ciro. Con apenas 14 años, es considerado el comentarista de fútbol más joven de Argentina, una rareza que ya genera repercusiones más allá de su pueblo.
Ellos siguen la campaña del Sportivo Club Sacanta, que milita en la Liga Regional de Fútbol San Francisco.
Sacanta, ubicada en el departamento San Justo, está situada cerca de varias localidades sobre la Ruta Provincial 13, como El Arañado, Calchín, Las Varillas, Alicia y San Antonio de Litín. Se encuentra a 132 kilómetros de Córdoba capital.

De acompañar a su papá a comentar partidos
La pasión empezó mucho antes de que Ciro Lerda Correa tomara el micrófono. Desde los cuatro o cinco años acompaña a su papá a la cancha. Creció entre cables, consolas, planillas y relatos improvisados. Escuchando. Observando. Aprendiendo sin que nadie lo empujara.
“Yo tengo 48 años y hace más de 30 que hago fútbol regional, pero como corresponsal”, cuenta Lisandro. “Participé como comentarista en transmisiones centrales para una radio de Las Varillas y después estuve en una AM, Radio Belgrano de Suardi. Pero relatar de manera fija empecé recién a los 47”.
El salto se dio casi sin planearlo. Cuando el equipo que transmitía los partidos de Sacanta por Instagram se desarmó y faltaba un comentarista, Lisandro miró a su hijo y le hizo una propuesta que cambiaría todo.
“Yo no lo había incentivado nunca. Él iba conmigo desde muy chico, pero jamás se había animado a hablar. Un día le pregunté: ‘¿Te animás a hacer vos los comentarios y yo relato?’ Y me dijo: ‘Sí, papi, si es con vos, sí’. Así empezamos”.
El debut oficial fue el 6 de abril de 2025, ante Huracán de Las Varillas. “Por suerte Sacanta ganó 2-0. Entonces, por cábala, seguimos relatando y comentando juntos”, recuerda Lisandro. En ese momento Ciro tenía 13 años.
La repercusión fue inmediata. “Sacanta es un pueblo de 5 mil habitantes donde todos escuchan la radio. Todos se sorprendieron del criterio de Ciro, de cómo comentaba las jugadas”.
La experiencia llamó la atención de Darío Chiantore, director de la emisora, y desde entonces la dupla transmite exclusivamente por FM Vida.

Criterio, lectura de juego y análisis sin repetición
Lo que más impacta no es que sea joven, sino cómo entiende el juego. Analiza cómo se plantan los equipos, cuándo marcan en zona o al hombre, detecta los pases al espacio y las rupturas entre líneas. Maneja conceptos tácticos con naturalidad y domina el reglamento.
“Él tiene muy claro todo lo que es el concepto del juego. Y conoce mucho el reglamento, eso le ayuda un montón. A veces marca detalles que a muchos se les pasan”, asegura Lisandro.
Hay una razón detrás de esa lectura: vive el fútbol desde adentro. “Ciro juega en las inferiores de Sacanta, es arquero, por eso entiende el juego”, explica su papá.
Y esa capacidad quedó expuesta en una anécdota que hoy recuerdan entre risas. “Nosotros no tenemos monitor. En la televisión el comentarista espera la repetición para opinar. Lo nuestro es a golpe de vista”, señala Lisandro.
“Una vez me colgué gritando un gol de Sacanta creyendo que la pelota había entrado. Ciro me hacía señas: ‘no, no, no’. La habían sacado sobre la línea. Para mí había sido gol y él me dijo: ‘papi, la sacaron sobre la línea’. No hay opción de ver repetición”.

Pasión del interior y un sueño compartido
Antes de cada partido hay ritual y nervios. “Siempre hay nerviosismo. Llevamos un bolso gigante con la consola, los micrófonos, celulares y prolongación. Pero una vez que tenemos las formaciones escritas, nos relajamos”.
Y entonces aparece el consejo que resume la filosofía de esta historia. “Siempre le digo a Ciro que disfrute. Que el día que deje de disfrutar, lo deje de hacer. Y realmente lo disfrutamos”.
Más allá de la sorpresa que genera su edad, no se trata de un fenómeno fabricado. Es una experiencia familiar nacida en un pueblo de cinco mil habitantes donde la radio todavía es punto de encuentro y el fútbol se vive con autenticidad.
Como toda gran historia futbolera, también hay un sueño. “Tenemos un sueño muy grande. Los dos somos fanáticos de River. Relatar y comentar un partido de River sería el sueño máximo. Tenemos esperanza de acreditarnos algún día. Es el sueño compartido”.
Mientras tanto, cada fin de semana en Sacanta, padre e hijo siguen construyendo camino. Sin pantallas, sin repeticiones, sin tecnología de apoyo. Solo con mirada atenta, conocimiento y micrófono.
En una cabina humilde del interior cordobés, un chico de 14 años está demostrando que el talento no tiene edad. Y que el fútbol del pueblo todavía guarda historias capaces de emocionar a todo un país.

