Una familia a corazón abierto: reseña de “Un amor cualquiera”
La obra de Jane Smiley ha tenido poca difusión en castellano. Sexto Piso publica “Un amor cualquiera”, una potente novela sobre los vínculos familiares y la fuerza de los deseos.
Novela publicada originalmente en 1989, Un amor cualquiera podría funcionar como una puerta de entrada a la nítida e insinuante literatura de Jane Smiley (Los Ángeles, 1949), autora casi completamente desconocida en la Argentina.
Por Heredarás la tierra, historia adaptada al cine, la prolífica escritora estadounidense ganó en 1991 el Premio Pulitzer y el National Critics Circle Award. En 2019 Sexto Piso publicó su novela La edad del desconsuelo.
Rachel es la narradora, en Un amor cualquiera, del reencuentro de algunos miembros de la familia Kinsella. En la casa materna vuelven a juntarse por unos días dos de sus cinco hijos, los gemelos Joe y Michael. Este último, intenso y un poco irritante, acaba de volver de un viaje a la India que no resultó tan iniciático como podría esperarse en términos espirituales y lo único que quiere es volver a perderse en algún rincón del mundo. A ellos se suma Ellen, una de las hermanas mayores, traqueteando como puede el matrimonio y la maternidad.
Todos tienen algo para decirse en esta situación repleta de vibraciones emocionales que se disparan en todas las direcciones.
Uno de los motores de la novela es el tópico de las heridas sin cicatrizar, que perfora el relato desde el pasado. Dos décadas antes, Rachel hizo volar por los aires el nido familiar y desató una tormenta imprevisible luego de confesar que mantenía una relación con un vecino. Su marido enloqueció y desapareció durante un lapso de tiempo desesperante, llevándose a sus cinco hijos a otro país e impidiendo cualquier forma de contacto.
Al revisar ese episodio, que derivó en un castigo desmesurado, Rachel intenta decirse a sí misma y explicarles a sus hijos los motivos de la detonación, en un abrir y cerrar de ojos, de la vida aparentemente idílica que llevaban. Una de las pocas cosas que sabe es que el deseo siempre se hace un hueco. Caiga quien caiga. Le puede pasar a cualquiera. Pero lo que atina a decir es: “Quería que vuestro padre supiera que yo no era suya”.
¿Dónde cayeron las esquirlas de esa explosión? ¿Hasta dónde se pueden seguir los daños y procurar sanarlos? “Les he dado a mis hijos los dos regalos más crueles: la experiencia de una felicidad familiar perfecta y la absoluta certeza de que tarde o temprano se acaba”, señala en un momento clave.
Un fin de semana es el tiempo acotado en el que Jane Smiley logra primero apretar y luego expandir un retrato conmovedor y caleidoscópico de los vínculos familiares. Lo hace con un pase de manos perfecto, un truco que parece sencillo, como si echara en un estanque esos pedazos de papel insignificantes que apenas tocan el agua se abren con forma de flores o monstruitos.

Un amor cualquiera. Jane Smiley. Sexto Piso. 125 páginas. Precio: $ 1.300

