"Estoy en shock". Samanta Schweblin ganó el Premio Aena de Narrativa: un millón de euros para la literatura argentina

Con su libro de cuentos El buen mal, la escritora argentina se impuso en la primera edición del millonario galardón en Barcelona. Un reconocimiento histórico para el género breve y una defensa de la universidad pública.

09 de abril de 2026 a las 10:49 a. m.
Samanta Schweblin ganó el Premio Aena de Narrativa: un millón de euros para la literatura argentina
Samanta Schweblin ganó el Premio Aena de Narrativa 2026

La escritora Samanta Schweblin se consagró este miércoles como la ganadora de la edición inaugural del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, uno de los galardones mejor dotados del mundo.

Por su obra El buen mal, un volumen de cuentos publicado en 2025, la autora residente en Berlín recibirá un millón de euros, una cifra que iguala al prestigioso Premio Planeta.

Samanta Schweblin ganó el Premio Aena de Narrativa 2026
Samanta Schweblin ganó el Premio Aena de Narrativa 2026 (X / Aena)

El anuncio se realizó en una gala celebrada en Barcelona, donde el jurado, presidido por la escritora española Rosa Montero, destacó que la obra de Schweblin "eleva la tradición del cuento al punto más alto".

Según el acta, el libro sobresale por plasmar mundos "turbadores, fascinantes y complejos", recorriendo de forma magistral la frontera entre lo posible y lo imposible.

Samanta Schweblin ganó el Premio Aena de Narrativa 2026
Samanta Schweblin ganó el Premio Aena de Narrativa 2026 (X / Aena)

Un triunfo para el cuento

Uno de los puntos más significativos de esta premiación es el reconocimiento al cuento, un género que Schweblin defendió a lo largo de su carrera y que suele quedar relegado frente a la novela en los grandes certámenes comerciales.

"Estoy en shock. Literalmente me siento como si acabara de bajar de una ruleta. “Me encanta que este premio incluya otros géneros más allá de la novela y dé su primer paso premiando la excepción", expresó la autora.

"Hoy no es un momento cualquiera para subir al escenario. Parece que el mundo se cae a pedazos y nosotros insistimos en seguir celebrando la literatura, la importancia de las historias que nos contamos. Y me gustaría que nuestro mensaje en esta celebración sea un poquito más afilado”, agregó en su discurso de aceptación.

En su discurso, Schweblin comparó la literatura con un "minúsculo timón" en un buque inmenso: aunque no alimenta a los famélicos ni salva vidas de inmediato, es lo que permite que la humanidad llegue a un continente o a otro a través de la empatía y la conexión con los demás.

El guiño a la universidad pública

Fiel a sus raíces, Schweblin dedicó parte de su agradecimiento a la formación recibida en Argentina. Mencionó de manera especial a la "muy abandonada" y "quebrada" Universidad Pública de Buenos Aires (UBA), agradeciéndole por haberle contagiado la pasión lectora.

El Premio Aena, financiado por la empresa gestora de aeropuertos de España (con un 51% de participación estatal), no estuvo exento de polémica debido a su abultada dotación económica.

Sin embargo, el presidente de la entidad, Maurici Lucena, defendió la iniciativa como una inversión en "soft power" para la cultura hispana y una forma de responsabilidad social corporativa.

Además del millón para la ganadora, la empresa adquirirá miles de ejemplares para distribuir en bibliotecas y entre sus empleados.

Los finalistas

Schweblin se impuso ante otros cuatro autores de gran renombre que, por ser finalistas, recibieron un premio de 30 mil euros para cada uno.

Ellos fueron Héctor Abad Faciolince (Colombia), por Ahora y en la hora; Nona Fernández (Chile), por Marciano; Marcos Giralt Torrente (España), por Los ilusionistas; y Enrique Vila-Matas (España), por Canon de cámara oscura.

A sus 48 años, Schweblin consolida con este hito una carrera que ya contaba con distinciones de peso como el National Book Award por Siete casas vacías y el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso. También, su nombre llegó a sonar entre los favoritos en la última entrega del Premio Nobel.

Con este nuevo galardón, El buen mal se confirma como la obra imprescindible del último año en la narrativa en castellano.