Novela. Reseña de Reliquia, Razones de una decisión inexplicada

El joven y reconocido escritor catalán Pol Guasch cuenta en su última obra las circunstancias de la trágica muerte de su padre y de sus intentos por comprenderla.

18 de julio de 2026 a las 03:37 p. m.
Reseña de Reliquia, Razones de una decisión inexplicada
El escritor Pol Guasch retratado por Alejandro Guyot.

¿Es el suicidio una conducta que puede heredarse? ¿Hay una carga genética fatal en el hecho de quitarse la vida que condenaría a los miembros de un mismo linaje a una imitación inevitable? ¿Alienta la imitación un mero gen alojado en las células, como lo haría con el color de los ojos o con el gusto por el arte, o responderá a un legado comportamental relacionado con un miedo atávico por vivir? ¿Hay alguna manera de rebelarse contra la ascendencia y boicotear sus planes?

Alguna de estas preguntas sobre una eventual herencia suicida intenta responderse en su última novela, Reliquia, el catalán Pol Guasch, tras haber sufrido la muerte por mano propia de su padre.

El joven veinteañero es un reconocido escritor ya, cuando decide narrar la historia del padre 10 años después de haberlo encontrado debajo de aquella viga en una casa del bosque.

Escribirá intentando conjurar esa posible imitación hereditaria que acechaba como un fantasma a la familia desde siempre, ya que el padre del padre se había matado también, y ahorcándose de la misma forma como lo haría su hijo muchos años después.

Guasch acude a una especie de diario (¡el padre también llevaba escribiendo un diario desde hacía años!) para contribuir a la estructura de la novela. Emplea con ese fin una segunda persona potente, con la que se dirigirá al padre como al destinatario de una carta malograda. Lo hace con delicadeza, el recurso no nos distrae de la dinámica de los hechos tampoco, ya que el lector apreciará cómo se intercala con la maestría de una pluma precisa en el relato principal.

“(…) no sé si es el momento en el que decides matarte (…). Las 17.31 h y siento los pasos descalzos, la cuerda en las manos, los ojos que escogen una viga conocida, el silencio de después. O bien una puesta de sol larguísima y color del rostro que muda a medida que entra la noche (…)”.

Le reprocha con este mismo ardor también que no hubiese dejado una nota de despedida. Una explicación que le posibilitara, no tanto entender el porqué, sino más bien hurgar en sí mismo sentimientos y pulsiones paternas que le anticipen de algún modo las razones de un estado de ánimo autodestructivo en el futuro. El padre se mató a los 44 años; Pol, al escribir esta novela, está cerca de cumplir los 30.

Acompañará aquella invocación un censo heterogéneo de suicidas relacionados con la literatura. Desde Virginia Woolf hasta Robert E. Howard y Sylvia Plath, algunos ejemplos de escritores ilustres cuyas circunstancias finales permearán en la idea central de Guasch. Un artificio que logrará también el contraste necesario en la dinámica textual para que la obra alcance atractivo y una alta intensidad.

"Reliquia", libro de Pol Guasch.
"Reliquia", libro de Pol Guasch. (Captura de pantalla.)

Para leer Reliquia

Pol Guasch.

Anagrama.

Traducción de Unai Velasco.

2026.

160 páginas.