Libros. Reseña de Maniobra de inclinación, de Ramiro Galarraga

En un escenario entre la costa uruguaya y el Caribe, la novela explora un accidente que marca la vida de tres amigos, entre paisajes exóticos y desafíos personales.

30 de mayo de 2026 a las 07:31 p. m.
Reseña de Maniobra de inclinación, de Ramiro Galarraga
Ramiro Galarraga, escritor.

Algunos accidentes quedan encapsulados espacial y temporalmente, otros continúan activos y nunca dejan de morder la conciencia de sus protagonistas y testigos. El accidente con que inicia Maniobra de inclinación, la novela coral de Ramiro Galarraga, pertenece al segundo grupo porque produce un antes y un después en un grupo de amigos.

Quique, María y Agustina van de vacaciones a Garaboa, una población imaginaria que combina paisajes de la costa uruguaya con el norte de Brasil o el Caribe (corales, palmeras, vegetación espesa).

Es un territorio dividido entre playas ruidosas y juveniles, donde al atardecer suenan las rondas de los tambores, y zonas más lujosas y tranquilas. En una de esas excursiones, Quique se tira al mar desde la Piedra del Águila, un morro de veinte metros, pero al caer impacta contra un arrecife, sus vértebras torácicas se quiebran y queda con una paraplejia parcial.

La narración va y viene en el tiempo a través de una estructura fragmentaria. Cada uno de las voces refiere diversos aspectos y segmentos de la historia: el pasado común antes del viaje; el largo período de rehabilitación −entre pasillos de hospital, kinesiología y natación−; las rutinas laborales y las reuniones festivas para mantener los vínculos; la decisión de tener una hija por fertilización asistida entre dos de ellos; y el regreso de Agustina y María a Garaboa una década después.

A su vez, un narrador omnisciente completa el entramado en algunas escenas y en segmentos breves e intercalados, que presentan conceptos de biología marina, geología y anatomía humana.

La polifonía muestra de qué manera cada uno carga con el peso y sobrelleva las secuelas físicas y emocionales de esas vacaciones. Quique queda confinado a una silla de ruedas pero sin perder su humor; María lidia con las tensiones de su trabajo en derecho de familia; Agustina habita el trauma de lo sucedido mientras trabaja en el área de recursos humanos de una empresa.

Galarraga exhibe una doble pericia. Por un lado, la capacidad para inventar una geografía limpia de contexto y de historia, que contrasta con la ciudad a la que regresan en un avión sanitario, y que si bien no aparece nombrada participa de las cualidades comunes de cualquier gran urbe.

Por otro lado, su prosa sabe detenerse en los detalles físicos y sensoriales del paisaje (su fauna, sus costas y diversidad atmosférica), pero también en el olor a café, el tacto de la arena, el sonido de los tambores.

Maniobra de inclinación es una muy buena novela sobre la amistad, la memoria y la solidaridad. Y sobre cómo las voces y los cuerpos se distribuyen aleatoriamente la tarea de decir o de callar, de mostrar o de ocultar.

"Maniobra de inclinación", de Rmiro Galarraga.
"Maniobra de inclinación", de Rmiro Galarraga. (Captura de pantalla)

Para leer Maniobra de inclinación

Ramiro Galarraga

Borde Perdido Editora

160 páginas

2026