Libro. Reseña de Una guerra en paz: el derecho a habitar la ciudad

El libro, que analiza los procesos de gentrificación urbana, es un mapa de supervivencia para estos tiempos: invita a dejar de ser turistas en nuestros propios lugares.

13 de mayo de 2026 a las 07:45 p. m.
Reseña de Una guerra en paz: el derecho a habitar la ciudad
Bárbara Pistoia, escritora.

Una palabra que suena rara a nuestros oídos, "gentrificación", se ha puesto de moda, y es imposible ignorarla porque designa una coalición de procesos económicos, culturales y arquitectónicos muy comunes en las ciudades.

Barrios que han dejado de pertenecer a sus habitantes originales, comercios históricos que bajan sus persianas para dar paso a locales con gastronomía de autor, proyectos inmobiliarios que barren paulatinamente la identidad de una zona.

Una definición corta puede ayudar: la gentrificación no es una simple renovación urbana, sino una "política del olvido" que expulsa a grandes masas de personas –negros, inmigrantes, personas mayores, trabajadores precarizados– y borra la historia de un lugar para convertirlo en mercancía.

En Una guerra en paz, Bárbara Pistoia (ensayista y crítica cultural) se mete en este tema con una mirada que combina análisis y denuncia con esperanza y opciones de resistencia. La autora se mueve con comodidad entre la academia y la calle, citando tanto a teóricos como David Harvey y Henri Lefebvre como también las letras de Bad Bunny y la estética del reguetón, que capta el desplazamiento y la diáspora urbana.

La gentrificación tiene una historia larga que se remonta a los años sesenta en Londres y se expandió en las décadas siguientes a Nueva York y a Barcelona. En lo que va del milenio, ha llegado a todo el globo por la aceleración de la especulación inmobiliaria. Argentina tiene su propia historia: lo que sucedió primero en la zona norte de Caba está llegando a las barriadas del sur, lo mismo sucede en Rosario y en Córdoba (con Güemes, Nueva Córdoba, General Paz).

El libro se estructura en dos partes que funcionan como los lados de un vinilo. En la primera, Pistoia muestra de qué manera el mercado inmobiliario, bajo el paraguas del "progreso" o la "revitalización cultural", expulsa a los vecinos históricos, arrasa con la memoria colectiva y convierte la vivienda en producto de lujo.

Es el análisis crudo de cómo una ciudad se vuelve escenario de consumo y no lugar de vida. Un aspecto clave es que el mercado usa a la "clase creativa" –artistas visuales, diseñadores, arquitectos– pero también a la gastronomía y a los influencers (con sus espacios y momentos instagrameables) como fuerza de avanzada para "blanquear" territorios.

En la segunda parte, ante la urgencia de crear trincheras espirituales y afectivas, postula alternativas centradas en la comunidad a través de una serie de “elogios” a la experiencia y el hacer cotidianos: el valor de la conversación, los afectos, la defensa del tiempo libre y el "no" como resistencia soberana.

Lejos de la resignación, Una guerra en paz es un mapa de supervivencia urbana para estos tiempos: invita a dejar de ser turistas en nuestros propios lugares. Y, principalmente, a entender que si la ciudad está en disputa, hay que reivindicar el derecho a habitarla con presencia y memoria, las últimas fronteras que el mercado no puede comprar.

"Una guerra en paz. Comunidad, trabajo cultural y deseo en las ciudades gentrificadas".
"Una guerra en paz. Comunidad, trabajo cultural y deseo en las ciudades gentrificadas". (Captura de pantalla)

Para leer Una guerra en paz. Comunidad, trabajo cultural y deseo en las ciudades gentrificadas

Bárbara Pistoia

Editorial Marciana

202 páginas

2025