Reseña de “La familia”, de Sara Mesa: adaptación y supervivencia
La escritora narra una historia que habla sobre los lazos, las mentiras, las distancias, la intimidad, las ausencias, entre otros temas.
“Todas las familias felices se asemejan; cada familia infeliz es infeliz a su modo”, dicen las primeras líneas de Anna Karenina, el clásico de Tolstói. Y así, cada uno de nosotros puede preguntarse si su familia se parece a las otras o si está signada por la singularidad de una cierta infelicidad.
En su última novela, la española Sara Mesa pone en escena una familia de seis: padre, madre y cuatro niños. Una de esos niños ha llegado a la casa hace poco: una sobrina que debe llamar “papá” y “mamá” a sus tíos y que –aun si forma parte– podrá mirar esa constelación desde afuera.
Sara Mesa narra una historia y a la vez habla sobre los lazos, las mentiras, las distancias, la intimidad, las ausencias, las cuentas pendientes, la traición, los malentendidos y la sobreinterpretación. Pero quizás el efecto más potente de La familia sea detonar preguntas inquietantes sobre nuestra identidad.
¿De qué estamos hechos? ¿De todos esos recuerdos de la infancia? ¿De los efectos de los secretos familiares? ¿De los deseos ajenos? ¿De los mandatos? ¿Somos nuestro pasado? ¿Cómo responder a la imagen que los otros se han hecho de nosotros? ¿Y es necesario responder? ¿Cómo quitarse el bozal de una imagen fija que intenta definirnos en un solo gesto?
Dividida en 14 capítulos, La familia es una pequeña colección de afectos y desgracias, rencores y ficciones, sostenes, castigos y venganzas. Un matrimonio convertido en una red turbia de rechazo y violencia más la silenciosa aceptación de que quizás en esa dinámica haya gozo. Un hijo y la tensión de entender que nunca va a ser lo que sus padres esperan de él. Un perro llamado Poca Pena. Un niño que quiere cambiar su nombre. Un tío que trae aire fresco.
Esa familia funciona como un pivote en torno al cual gravitan otras historias. La de la juventud de los padres, la que viven los hijos cuando crecen, la maternidad como una experiencia muy distinta a lo que mandan los lugares comunes.
La escritora española sabe dibujar la ambigüedad de las personas, cierto grado de complejidad y de contradicción que nos define pero que solemos desestimar. Algunos de estos personajes podrían preguntarse de qué violencias han venido, quiénes son sus padres y qué historia hizo que ellos nacieran. Y la respuesta a esas preguntas quizás resultaría devastadora.
En su novela anterior, Un amor, Sara Mesa montaba el escenario de un pueblo al que llega una nueva habitante: un cuerpo extraño que choca con los rituales invisibles de un territorio desconocido. Quizás La familia también puede leerse bajo esa óptica. ¿Acaso no llegamos a nuestras familias como si fuéramos extranjeros que deben descubrir rápidamente las reglas del lugar? ¿No se trata también de una historia de adaptación y supervivencia?

- La familia. Sara Mesa. Editorial Anagrama. 232 páginas.

