Reseña de “Historia de una novela”: páginas en el tintero
En “Historia de una novela”, el célebre Thomas Wolfe narra los pormenores de la redacción y la edición de la que sería su obra magna.
Recuento mínimo de una experiencia desbordada, Historia de una novela funciona también como interesante fresco de entretiempos: en este bello relato, Thomas Wolfe (Asheville, EE.UU., 1900-1938) recrea el trasiego posterior a la salida de su debut, El ángel que nos mira, cuando se entregó en cuerpo y alma a redactar la voluminosa Del tiempo y el río.
Esa obra magna se recapitula ante todo en términos cuantitativos, en la alusión a las millones de palabras enfebrecidas que el autor volcó en el manuscrito interminable que pudo ver la luz gracias a la mediación clave de Maxwell Perkins, discretamente nombrado el “editor”.
Perkins, quien también trabajó con históricos como Ernest Hemingway y Francis Scott Fitzgerald, le impartió a Wolfe la sabiduría necesaria para dosificar una lírica absorbida por la pulsión de ponerles palabras a una época y a una nación.
Pero es asimismo Wolfe quien reparte consejos en la primera parte del libro, unas sintéticas y didácticas memorias en las que repasa su origen de clase trabajadora, la temprana peregrinación a Europa y la irrupción de una vocación literaria que lo toma por sorpresa.
En raptos de precisión poética, Wolfe transmite con maestría los estertores internos de quienes se dedican a “la atroz y escueta desnudez de la letra impresa”, ya sea en el torbellino de párrafos nacidos de la embriaguez espiritual, la poda y el sacrificio de la corrección, el paso espeluznante por imprenta y las reacciones tirantes de crítica y lectores.
Narrador trágico y moral, Wolfe encuentra en este texto una versión acaso apacible de sí mismo, un paréntesis en el que percibir sus novelas desde una distancia indolora.

- Historia de una novela. Thomas Wolfe. Periférica. 104 páginas. $ 1.195.

