Relatos. Reseña de Los Conocedores: soñando en una realidad paralela

Tres relatos de una potencia prosística torrencial, extraídos de la trilogía novelística Cegador, ofician como un botón de muestra del estilo único del rumano Mircea Cărtărescu.

04 de julio de 2026 a las 01:59 p. m.
Reseña de Los Conocedores: soñando en una realidad paralela
Mircea Cartarescu escritor rumano

Las novelas de la trilogía Cegador, de Mircea Cărtărescu, están consideradas entre lo más impactante de la literatura contemporánea rumana.

Estructuradas sus partes según la figura de una mariposa (“El ala izquierda”, “El cuerpo”, “El ala derecha”), han llamado la atención lectora y de la crítica por su prosa torrencial saturada de imágenes visuales y por su apuesta híbrida entre un fantástico de ingredientes alucinógenos y oníricos y una especie de realismo mágico posmoderno.

Como consecuencia argumental del estilo aludido, emanará de allí un fresco de la historia rumana y su cruce mítico con la biografía familiar del autor.

La editorial española Impedimenta, que tradujo la trilogía al castellano, nos trae ahora Los Conocedores, una deriva de la saga que extrae tres relatos –uno por cada volumen– de aquella obra monumental.

El primero de ellos, “Los Badislav”, es tal vez el de lectura más intensa de los tres.

Un clan eslavo huye de su pueblo por las consecuencias del renacer de sus muertos. Se han levantado de las tumbas en venganza por el hambre que están sufriendo, aterrorizados con la idea de morir por segunda vez desde que el cura no los invoca en su iglesia vacía.

El desarrollo del viaje en sí mismo será, sin embargo, más que el acecho de esos enemigos imperceptibles, lo que prometerá los mejores momentos de aquella intensidad narrativa.

El paisaje y su impacto en el ánimo de la gente, la lucha entre ángeles y demonios, los ritos atávicos del pueblo y el miedo a la muerte que gobierna sus almas atraviesan el argumento con la misma frialdad y el desamparo que transpiran de esas tierras vastísimas. Quizá resulte por eso, también, en el relato mejor estructurado del libro.

Otro viaje se presenta también en el segundo cuento, “El circo”, pero de una especie distinta. Un yogui indio, el número central de un circo extraordinario, elige al niño Mircea para conducirlo, a través de una metempsicosis meditativa, hacia un mundo de escarabajos gigantes y niñas con alas de mariposa que le revelarán lateralmente un destino de elegido. Cărtărescu esconde los roles con tanta ambigüedad aquí que se sospechará un influjo del hombre soñado por otro hombre del cuento “Las ruinas circulares”, de Borges.

En “La boda”, Los Conocedores ven un futuro ya escrito en un texto que de generación en generación ha ido pasando en una familia de lazos sanguíneos legendarios. Aquí, lo que comienza como un viaje en el mar culminará allá lejos en el espacio y en el tiempo con la eclosión de varios mundos contrapuestos en su intensidad y verosimilitud. Una sutil caja china permeará en su estructura. Aunque, más que una historia dentro de otra, acumulará una sucesión interminable, como capas de cebolla, de relatos fantásticos.

Los Conocedores Mircea Cartarescu.
Los Conocedores Mircea Cartarescu. (Captura de pantalla.)

Para leer: Los Conocedores

Mircea Cărtărescu.

Impedimenta.

Traducción de Marian Ochoa de Eribe.

2025.

188 páginas.