Entrevista Irene de la Torre, artista: Mi mano tiene un acervo de imágenes que no tienen nada que ver con mi cabeza

La artista visual vivió más de 50 años en Europa, en donde desarrolló su particular técnica. Ahora expone en el Museo de las Mujeres, con entrada libre y gratuita.

05 de mayo de 2026 a las 12:53 p. m.
Redacción La Voz
Irene de la Torre, artista: Mi mano tiene un acervo de imágenes que no tienen nada que ver con mi cabeza
Irene de la Torre artista plástica.

Irene nació en Córdoba, se radicó en Europa desde 1956 hasta 2009. Vivió y trabajó en Suiza y en España. Expuso en diversas ciudades europeas, fue jurado en la Escuela Superior de Artes Visuales de Ginebra y realizó posgrados en Historia del Arte; su obra integra colecciones como el Fondo Cantonal de Decoración de Ginebra. Pinta y dibuja desde su primera infancia.

Desde su regreso al país, vive y trabaja en Santa Catalina. Sus obras abordan con especial agudeza la figura humana desde diversas materialidades: óleos, acrílicos y grafitos.

Actualmente puede verse su exposición "Buscar… buscar para no encontrar", curada por Antonia de la Torre en el MuMu, Espacio de las Mujeres, en la calle Rivera Indarte 55, de martes a domingo, de 13 a 19.30 con entrada libre y gratuita. Además, la artista realizará una visita a pie de obra el día 22 de mayo a las 18.

Buscar… buscar para no encontrar

Irene de la Torre artista plástica.
Irene de la Torre artista plástica. ( (José Gabriel Hernández / La Voz))

Los trazos que se deslizan de la mano de de la Torre en las salas de exhibición del MuMu componen un conjunto de representaciones de sus seres queridos: sus hermanos y su marido que colindan con una serie de autorretratos.

Además, pueden verse un conjunto de retratos. Antonia señala en su texto: “Su obra es una constante búsqueda destinada a no alcanzar nunca un final”.

La Voz recorrió las salas de su mano, para acercarle al lector de manera directa a su práctica y pensamiento artístico a través de un conjunto de declaraciones en esta entrevista.

−¿Qué buscás en la pintura que no encontrás?

−La representación de la imagen, me pregunto: ¿Qué somos detrás de nuestras caras? Luego de 70 años de tratar de dibujar, de tratar de entender, mi mano está aprendiendo a delimitar la imagen de lo que es una persona, sin conseguirlo todavía. Sigo buscando… intentando captar realmente lo que es una persona: la primera persona, soy yo, y de ahí que me hago mucho autorretrato. Realizo una búsqueda en profundidad, es decir, tratar de entender qué estoy pintando, qué estoy dibujando.

−¿De qué manera abordás el papel o el lienzo en blanco?

−Lo abordo como un “triángulo amoroso”. Cada vez que pinto una persona real o imaginaria, es como una especie de triángulo amoroso: mi mano va hacia aquello que quiero pintar, esa imagen me vuelve a mí, a través de mi cabeza o a mis ojos, eso no necesariamente es nítidamente igual y va a mi mano. La imagen ejerce una especie de trayectoria como si fuera el juego del teléfono descompuesto, lo que yo miro y lo que está en la imagen puede ser muy diferente a lo que vuelve a través de mi mano. Muchas modelos con las que he trabajado a lo largo de mi vida, me han confesado en más de una oportunidad que al cabo de años de ver que hacen los pintores se dan cuenta que en el fondo siempre están haciendo su propio retrato.

Irene de la Torre artista plástica.
Irene de la Torre artista plástica. ((José Gabriel Hernández / La Voz))

−¿Quiénes son las personas representadas en la exposición?

−Siempre pinté lo que tenía cerca, es por ello que hay muchos retratos de mi marido. Me casé a los 20 años y estuvimos juntos 48 años. Durante este tiempo yo lo dibujada todo el tiempo. Luego, mis hermanos cuando eran pequeños. Yo me separé de mi familia cuando tenía 20 y me reencontré con ellos a los 70, pero cuando yo era una jovencita los dibujaba todo el tiempo. Cuando volví a Argentina, con más de 70 años, les hice los retratos a mis cuatro hermanos. Mis hermanas siempre me hacen notar que ellas no han sido retratadas

−¿Sentís que los lugares donde has vivido han marcado tu manera de pintar?

−No. No creo en los lugares. Creo en la gente. Me han nutrido las personas que he conocido en Ginebra, que es donde he vivido la mayor parte de mi vida y me he rodeado de gente maravillosa. Si bien vivimos hasta el año noventa en Suiza, sigo conectada hasta la actualidad con éstas amistades. Me encanta el paisaje, pero lo que verdaderamente me enriquece es la gente.

Irene de la Torre artista plástica.
Irene de la Torre artista plástica. ((José Gabriel Hernández / La Voz))

−¿Cuándo decidiste que querías ser artista?

−Mis primeros recuerdos son, sentada en las galerías de Santa Catalina, donde pasábamos los veranos con mi familia, dibujando obsesivamente una flor: el Pensamiento. Lo que me interesaba por aquel entonces no era la flor propiamente dicha sino su carita. De ahí… años después, con clara indignación de las monjas, dibujar a Tarzán y a su compañera Jane con un perfecto bikini de leopardo. A su vez, recuerdo copiar caras de actores de los años '50 a través de unas revistas de cine americana que me regalaba una vecina. Siempre, el común denominador, fue y es la figura humana. Permitiéndome el lujo de deformar para conseguir la expresión que yo quería, con mucho respeto de la figura real. La figura humana hay que dibujarla desde dentro hacia afuera: no es una superficie que tapa algo sino, el dibujo tiene que implicar los huesos, la sangre, los nervios para que la línea esté correcta.

−En la exposición pueden observarse piezas en bastidor y en papel, ¿cómo hacés estas transiciones?

−Todos éstos pasos son hijos de mi caos. Tengo un taller grande con una enorme mesa larga, en una punta intento conservar lo que no quiero que se ensucie. En la otra punta, está todo lo que uso: acrílicos, pinturas, esmaltes sintéticos, lápices, carbonillas, no discrimino en la materia, me valgo de todo lo que está mano. Admiro mucho a mis colegas cuando los veo explorar con materias nuevas, en mi caso, utilizo las que tengo en mi mesa. Mi mano tiene un acervo de imágenes que no tienen nada que ver con mi cabeza: es mi mano la que las tiene y cuando empiezo a trabajar en un proyecto nuevo, éstas imágenes empiezan a soltarse.

Para ir al Espacio Cultural Museo de las Mujeres

Rivera Indarte 55, de martes a domingos, de 13 a 19.30 con entrada libre y gratuita. Además, la artista realizará una visita a pie de obra el día 22 de mayo a las 18.