Novela. El día que Nils Vik murió: el fin como temor y deseo
La novela del escritor noruego Frode Grytten explora la muerte inminente de un barquero que surca los fiordos por última vez entre viajeros atemporales del presente y del pasado.
El barquero se había criado en el fiordo. Había aprendido a leer el agua, el viento, las nubes y el cielo. Lo sabía todo sobre lluvias y motores. Sabía cómo iban a romper las olas, cuándo los hielos estaban por quebrarse. Y con ese conocimiento venía el otro también, el adquirido por los hombres en el mar a lo largo de miles de años. Aprendió a nadar de viejo sin embargo, cuando le enseñó su mujer, que ahora está muerta.
Él va a morir también, pero sabe que ha vivido de algún modo su último día como navegante ya. ¿Y quiénes son entonces aquellos pasajeros que transporta en ese viaje final ahora?
El noruego Frode Grytten elige el fantástico para responder esta pregunta en El día que Nils Vik murió, novela con aliento de fábula donde un hombre reflexiona sobre la fugacidad de la vida y sus pérdidas. En este último viaje –este dato contribuirá a explicar el enigma quizá–, ha abandonado su oficio hace tiempo, desde que un puente nuevo cruza el fiordo y volvió inútil su trabajo.
La novela recrea las vivencias de un hombre sencillo cuya muerte inminente lo invita a considerarlas desde una mirada cruda y lúcida. Nils Vik no ha sido un barquero común y corriente, también ha rescatado a los pobladores de la zona, atrapados por la nieve o las tormentas, o a mujeres pariendo en la cubierta de su barco. Oficio heredado de su padre desde que tenía 14 años, aprendió que la luz del sol llega al fiordo de una manera nueva cada amanecer. Lleva un cuaderno en su bitácora, donde escribe un diario. El diario, como es previsible, dialogará con la historia para tratar de completarla.
Las tierras que se elevan alrededor del fiordo profundo son un personaje también en la novela. Los periódicos viajes serán visitas a las granjas esparcidas a lo largo de ese territorio helado, una excusa poética para que el texto cuente la historia de los pobladores memorables, un contacto diario a través de los años que ha ido más allá de su vínculo como barquero. Las anécdotas que los incluyen son el corazón de esta novela entrañable y justificarán su resolución.
La voz de los pasajeros es un acierto importante de Grytten porque, de otra manera, la narración correría el riesgo de quedarse en un mero padrón heterogéneo. Los recuerdos de la vida de Nils Vik serán más ricos aún alternándolos con sus viajes actuales extraños, con viajeros extraños que el hombre parece desconocer algunas veces y que conmemoran con él aventuras, amores, duelos y confidencias del pasado.
En esas conmemoraciones, el tiempo parece correr hacia atrás en el último día de su vida.

Para leer: El día que Nils Vik murió
Frode Grytten.
Traducción: Mariana Windingland.
Anagrama.
2025.
192 páginas.

