El prontuario de los dirigentes: reseña de "AFA. El fútbol pasa los negocios quedan"
En una disección de la historia de la Asociación del Fútbol Argentino, el periodista Sergio Levinsky relaciona lo deportivo, los negociados y el caudillismo.
Este libro podría considerarse una historia de la dirigencia del fútbol argentino y sus relaciones carnales con los políticos de turno. Una crónica sobre los esquemas de corrupción que plagan la práctica profesional de la disciplina. Y una enciclopedia crítica sobre las conflictivas relaciones entre los clubes “grandes” y “chicos”.
Por esto, AFA. El fútbol pasa los negocios quedan. Una historia política y deportiva es un libro apto para atrapar no sólo a los hinchas sino también al lector interesado en un fenómeno que atraviesa todas las capas económicas y sociales de la Argentina. Su autor, el periodista y sociólogo Sergio Levinsky, inserta el bisturí en el vasto universo de la Asociación del Fútbol Argentino, el mismo que durante 35 años dominó el polémico Julio Grondona. El abordaje de Levinsky tiene una rigurosidad que lo acerca a lo académico pero sin dejar de lado la fluidez.
El volumen arranca con el primer intento de asociación del fútbol, motorizado por inmigrantes ingleses en 1893; repasa su unificación en 1934 en la Asociación del Football Argentino (ya dominada por Boca, River, Racing, Independiente y San Lorenzo); expone la fuerte identificación de la AFA con los dos primeros gobiernos de Juan Domingo Perón; y avanza por los entretelones políticos de la organización del programa Fútbol Para Todos durante la presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007).
Además, expone en un capítulo la relación entre el organismo con más poder del fútbol argentino y la dictadura de Jorge Rafael Videla y compañía. Según el capítulo, los militares desconfiaban de la AFA, por eso la dejaron afuera de la organización del Mundial 78.
Se destaca, también otro de los hilos que guian el libro: la selección nacional. Sobre todo porque pone en claro que desde siempre fue objeto de polémica entre los argentinos: desde las críticas a la dirigencia porque en 1924 no se presentó a los Juegos Olímpicos de París, hasta la alternancia entre directores técnicos “permisivos” y de “mano dura” o su dependencia de figuras como Diego Armando Maradona y Lionel Messi. Ni hablar de la permanente inoperancia de la asociación para evitar las muertes por violencia en las canchas.
En la introducción, Levinsky destila sobre el organismo una observación lapidaria, que también podría funcionar como epílogo: "Hoy la AFA termina dependiendo de organismos como la Conmebol y la Fifa, que protagonizaron un gran escándalo en 2015. Vienen a señalar que una institución como esta no son sólo 'los clubes' y que su estatuto no se adecúa a las normativas. Esto es haber tocado fondo (…) ¿La historia volverá a repetirse una y otra vez, como en El Día de la marmota?".
El libroAFA. El fútbol pasa los negocios quedanSergio LevinskyAutoría Editorial 2016430 páginas

