Debates: Apología del Zoo
La actual tendencia a erradicar estas instituciones desdeña la importancia que han tenido y aún tienen para la ciencia y para la humanidad a lo largo de la historia.
Los zoológicos como los museos, las galerías de arte, los acuarios, los jardines botánicos, los parques y reservas, los observatorios astronómicos y los planetarios son instituciones creadas por la humanidad como manifestación de su superioridad racional sobre los demás seres vivos.
El zoológico es, básicamente, un centro de ciencias que ha contribuido enormemente al desarrollo humano, en cuanto permiten el estudio científico y el desarrollo de teorías y leyes científicas en condiciones controladas.
Desde hace unos años, los zoológicos son víctimas de críticas por parte de grupos posmodernos, románticos y prerracionales que los colocan como centro de sus ataques a la ciencia y a todo aquello que signifique universalización de leyes racionales y humanísticas.
Con el argumento de defender a los animales, llegan a extremo de otorgar a los animales derechos individuales y valores éticos que incluso niegan a los seres humanos.
Fue el humanismo en el siglo XV el movimiento intelectual que hará renacer los zoológicos, los museos, los observatorios astronómicos y los jardines botánicos, como manifestación de la curiosidad hacia los nuevos mundos que aparecían a los ojos de los europeos.
Serán, pues, la primera manifestación científica de la curiosidad humana durante el humanismo, serán unas de las bases sobre las que nacerá la ciencia moderna siglos después.
Con el iluminismo los zoológicos toman una dimensión científica, ya que serán parte sustancial de las nuevas disciplinas de la biología, la taxonomía y la filogenia.
Durante el romanticismo los zoológicos entrarán en la lógica de los nacionalismos, ya que serán parte del argumento de superioridad racial y cultural de occidente; junto a los grandes museos harán de la ciencia ya no un criterio universal sino un logro nacional, un elemento más del "ser nacional".
Unas décadas después, durante el positivismo, los zoológicos formarán parte del paradigma capitalista y entrarán en la lógica del imperialismo. Intentarán ser una muestra del poderío de un país exhibiendo especies exóticas no tanto por interés científico sino por orgullo imperial.
En la segunda mitad del siglo XIX, veremos cómo los zoológicos se convierten en un paseo socializante para la nueva burguesía triunfante y en un pulmón verde en medio de ciudades atosigadas por la contaminación industrial.
En América latina, con la organización nacional, las élites buscan establecer la definición de ciudad moderna, universal y cosmopolita a partir de la creación de los tres tipos de museos (de ciencias naturales, de bellas artes y de historia), la instalación de un observatorio, la construcción de un teatro de ópera y el establecimiento de un zoológico en medio de un parque artificial, diseñado "a la francesa".
Durante el siglo 20, los zoológicos sufrirán una nueva transformación: un espacio para el aprendizaje, la distracción y la educación no formal. Van a ser incorporados a la grilla de los establecimientos educativos como parte sustancial de la educación de los niños y jóvenes. Comenzó en esos años el proceso que los llevará a ser entidades de concientización sobre la biodiversidad, la ecología y el cuidado del medio ambiente.
Hoy lo zoológicos son ecocentros que suman a sus atribuciones de recreación, distracción, paseo y apoyo a la educación no formal, las nuevas funciones de promoción de la vida sana, de reservorio genético, de estudios de la diversidad animal y vegetal, de experimentación sobre la adaptación de los seres vivos al cambio climático, de recuperación de animales maltratados o heridos y de adaptación para la posterior silvestrización de especímenes.
Sólo en países atrasados como el nuestro las autoridades pueden hacerse eco de fanáticos posmodernos que valoran más la vida de animales nacidos y criados en cautiverio que los logros científicos y culturales que esas entidades aportan a la humanidad.
Razones
Debemos aclararles a esos fanáticos algunas cosas:
1) Los zoológicos son un fenómeno humano, pasibles de ser estudiados y contextualizados, a la vez que perfeccionados en sus usos y atribuciones.
2) El ser humano es responsable de la extinción de miles de especies, no para ser llevadas a los zoológicos, sino debido a su sobrexplotación irracional.
3) Como humanidad ya le hicimos un terrible daño al ambiente, y los zoológicos son hoy una herramienta fundamental para la reparación parcial de esos daños, son reserva genética, centros de investigación y espacios de animación ambiental únicos e irrepetibles, al alcance de cualquier vecino en zonas céntricas de las ciudades.
4) Los zoo son hoy una reserva genética fundamental para las especies en extinción, por lo que su cierre entallaría un desafío aún peor para las especies en peligro.
5) La medicina, la veterinaria, la biología y la genética necesitan hoy de los zoológicos por la facilidad para obtener muestras y estadísticas fundamentales para el estudio de determinados fenómenos que afectan a los seres humanos.
6) Muchas especies hoy estarían extinguidas si no fuera por los zoológicos. No sólo especies cuya disminución poblacional es debida a la acción humana sino especies relictales que estaban en proceso de extinción antes de que el ser humano las afectara y que hoy prosperan gracias a los zoológicos.
Todo esto sin contar la pérdida de puestos de trabajo, la dificultad para buscar especímenes para estudios biológicos y la disminución de la diversidad urbanística que implicaría el cierre de los zoos.
Hay que mejorar los zoológicos como hay que mejorar toda institución cultural y científica, pero cerrarlos sólo puede ser defendido por fanáticos que no entienden que los animales no tienen derechos individuales sino derechos colectivos y que no son sujetos pasibles del derecho positivo, sino concurrentes a las leyes aplicadas a los humanos.
Vienen por los zoológicos porque está de moda atacarlos, después vendrán por otros centros de ciencia. Los movimientos reaccionarios no son solo políticos también son, fundamentalmente, culturales.
* Historiador, museólogo, gestor cultural, candidato a Cordobés del Año 2015

