Gratuito. La artista Natalia Mónaco presenta la muestra "Sólo un instante"
La artista habla de su nueva exposición que se puede visitar hasta el 23 de agosto, con entrada libre y gratuita en la fotogalería del Buen Pastor.
La Voz recorrió la muestra "Sólo un instante" de la mano de su autora, la artista Natalia Mónaco. La exposición antológica, que ya se puede visitar en la fotogalería del Paseo del Buen Pastor, está curada por Patricia Rizzo.
Mónaco cuenta con una gran trayectoria en la gestión cultural: ha dirigido el Museo Provincial Palacio Dionisi y tuvo a su cargo de Rojo Productora de arte. En esta ocasión, la hija del reconocido pintor figurativo Enrique Mónaco (1914 -2000), vuelve al ruedo para compartir casi treinta años en imágenes.

−¿De qué se trata esta propuesta?
−Esta exhibición recopila mi práctica artística desde 1998 hasta la actualidad. La propuesta se embebe del lenguaje fotográfico, pictórico y procesos experimentales, generando imágenes en transformación que dialogan entre lo analógico y lo digital, lo material y lo conceptual. Claudia Perrotta y Gabriela Bárcena me invitaron a exponer en este espacio y acepté el desafío. Trabajar con Patricia Rizzo como curadora fue superimportante porque tengo mucho material producido durante éstas tres décadas.
−¿Por dónde empieza el recorrido?
−La muestra comienza con la serie Ensayos sobre la impermanencia, un conjunto de fotos que saqué de manera analógica que intervengo con tinta fotográfica CMYK, impresas en policarbonato. El punto de inicio es una foto de un paisaje que es modificado con tinta en polvo. La tinta CMYK la utilizo para la pintura como para la foto, sobre acrílico, sobre tela, sobre papel vegetal, chapa o placas de televisión, experimentando al encuentro de nuevas formas y colores. De cada pieza expuesta hay una serie de cien, por eso, la mirada curatorial de Patricia Rizzo fue clave para hacer la selección. En éstos treinta años de producción, contamos cincuenta series, las cuales para esta propuesta elegimos veintiséis.
La tinta CMYK es un sustrato utilizado para la impresión. Sus siglas denominan los cuatro colores de pigmento base: Cian, Magenta, Amarillo y Negro (también llamado clave de key). Las tintas se superponen en pequeños puntos para crear todo el espectro visual en el soporte que se imprime.
−¿Cómo sentís la influencia de tu padre retratista en tus piezas?
−En mi producción hay mucho retrato, es mi entorno, son mis amigos, mi familia, los artistas con los que me relaciono, los observo y de allí surge el registro. Por otro lado, tengo incorporado en mi retina, verlo a mi viejo: hacer el retrato para luego pintarlo. Me di cuenta que la mano y el rostro, son elementos recurrentes. Siento que hay una analogía contemporánea entre mis fotografías y el retrato que mi papá hacía. Lo hice inconscientemente, sin darme cuenta, lo veo hoy, después de mucho tiempo.

−El paisaje aparece con frecuencia, ¿por qué?
−Mi primer trabajo fue ser guardiana de sala del Palacio Ferreyra, vivía rodeada de los escenarios naturales pintados por Fernando Fader, José Malanca y otros tantos pintores. El paisaje aparece en esta exposición porque durante ese tiempo yo no podía dejar de mirarlos, me mimetizaba en ésos entornos.
−En tus obras se ven diferentes procedimientos con los materiales ¿Cómo los llevas adelante?
−Yo necesito investigar. Me gusta tensionar la imagen y he probado imprimirla en al menos cuatro o cinco soportes distintos. Estas impresiones le permiten al espectador realizar diferentes lecturas de la fotografía. Cuando uno habla de fotografía, muchas veces, llegamos a una idea de algo pulcro, prolijo, impreso en papel fine art, en blanco y negro. Luego de haber visto tanta imagen fotográfica a lo largo de mi vida, prefiero buscar otros recursos. Así aparece la idea de tensionar materiales, texturas, colores. Emerge la saturación y el contraste.
−También aparece el texto, ¿cómo llegaste aquí?
−Es un compendio que tengo de registros fotográficos sobre buzones y las fotografías que hice en el 2010 de las cartas de mi papá con otros artistas. En la muestra pueden verse éstos intercambios epistolares con Lino Spilimbergo, Félix Barletta, Camón Arnan, entre otros. Me puse a jugar y salieron éstas obras.
−Contanos sobre los billetes de Eva Perón
−Esta obra la hago en el 2015, recupero el billete que en 1952 hace el pintor italiano Renato Garrasi sobre la imagen de Evita. Esta acuarela fue escondida y proscripta. Luego, durante la presidencia de Cristina Kirchner vuelve a la luz. Yo retomo la imagen del billete de Eva y la intervengo con la frase: "Pongo junto al alma de mi pueblo mi propia alma". Además, altero la pieza con una estética referenciada en la Escuela del Bauhaus con diferentes colores. Ha sido un obra que forma parte de muchas instituciones, entre ellas, el Sindicato de Industria Textil. Es una obra que ha sido muy bien recibida.

−Estas obras están a la intemperie, en el espacio público, ¿Cómo vivís éste desafío?
−Yo tenía mucho material impreso, sobre todo las fotografías en textil, pero cuando surgió la posibilidad de exponer en la fotogalería, esta idea me encantó. Se trata de un público que no está habituado a ir a ver exposiciones. Me llegan imágenes de gente visitando la muestra, muchas personas. Esto me da una gran alegría. La materialidad que elegimos permite el contacto con las personas y esto me da tranquilidad.
Las palabras de la curadora Patricia Rizzo
“Mónaco investiga las posibilidades de los materiales y explora sobre la diversidad de los formatos, inclusive con una misma imagen que repite superando sus propias intenciones creativas y forzando el potencial que proporcionan. En la fusión de fotografía y pintura, imágenes en capas y texturas superpuestas, las posibles lecturas proponen un campo mucho más amplio de lo que resultaría de una simple captura. Utiliza la fotografía como medio de expresión, pero su lógica de aplicación es forzar sus límites. La artista es consciente de que la convergencia de diferentes dispositivos ofrecerá un sentido re-significado y que las posibilidades de la imagen como entidad aislada tendrá lecturas distintas según su contexto y soporte. Su perspectiva es reconocer la materialidad como parte generadora de su propuesta estética”, dice Rizzo.

Para ir
Esta exposición se puede visitar hasta el 23 de agosto, con entrada libre y gratuita en la fotogalería del Buen Pastor. En Av. Hipólito Yrigoyen 325.

