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Ruta 36, una vía colapsada y deteriorada

Une Córdoba y Río Cuarto. El tráfico se multiplicó en los últimos años, y su estado es cada vez peor. Se paga peaje en dos cabinas.

06 de noviembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Corresponsalías
Ruta 36, una vía colapsada y deteriorada
Obra inconclusa. Entre Río Cuarto y Baigorria, el rastrillado del asfalto, con ondulaciones, desestabiliza la conducción (La Voz).

Río Cuarto, Almafuerte. La nacional 36 no es cualquier ruta: en 220 kilómetros une las dos principales ciudades cordobesas: la Capital y Río Cuarto. Es utilizada por dos millones de personas anualmente. La transitan más de cinco mil vehículos por día. Se estima que el tráfico se duplicó en los últimos años y es probable que sea cuatro o cinco veces superior al de hace 30 años. Sin embargo, la ruta es casi la misma que hace tres décadas atrás. No sólo está colapsada por el mayor tránsito; en los últimos años se agudizó su deterioro, con varios tramos en mal estado. Y eso que para circular hay que pagar dos peajes. Hace seis años se prometió transformarla en una autovía, de cuatro carriles. Ni un kilómetro se hizo hasta ahora. Peor, al sur. Los tramos en peor estado se observan en la parte sur, desde Almafuerte a Río Cuarto. La carpeta asfáltica en partes resquebrajada, ondulada o con restos de bacheo de todas las épocas, parece no resistir más parches. En estado más crítico aparecen los 30 kilómetros que unen Río Cuarto con Coronel Baigorria. A la salida de la capital alterna de la Provincia, existe un cartel de la Presidencia de la Nación que anuncia una gran obra de reparación. Pero hace meses que no se ve ni una máquina. El pavimento parece limado o rastrillado, con ondulaciones, lo que desestabiliza la conducción, más aun en días de lluvia. Aparentemente la obra quedó inconclusa, sin demarcación y la banquina confundida con la calzada. A la altura del kilómetro 618, los rellenos de los baches parecen desgranarse, al tiempo que se reabren algunos huecos. Más adelante (kilómetro 624), un cartel prohíbe el sobrepaso pero en la ruta no está marcada la doble línea amarilla.La mayoría de las muertes por accidentes en esta zona se producen en colisiones frontales, por maniobras de sobrepaso en los estrechos carriles. En varios puntos la señalización es deficiente y las banquinas no están en buenas condiciones. Otro segmento que demanda urgente intervención es la curva y puente sobre el arroyo Chucul, donde hubo ya varios accidentes fatales. Allí la ruta está resquebrajada, con parches superpuestos, ondulaciones y pozos.Sobre el kilómetro 631, la línea blanca parece jugar, serpenteante por deformaciones, para engañar a los conductores. Y todo eso, pagando peaje. Parche sobre parche. La capacidad de la ruta parte de una red vial diseñada en los años '30, sobrepasada por el flujo vehicular. Muchos son camiones con carga pesada y buses. La única innovación desde que se cobra peaje son algunos sobrepasos de tres carriles, pero insuficientes.Néstor Giácomi, intendente de Coronel Baigorria, no duda en calificar de "calamitoso" el estado de la ruta. "Es muy pe­ligroso el tránsito. Aunque la arreglaran y quedara como un billar, la ruta no da para más con este tráfico. Hacen falta más carriles", planteó.En Berrotarán, el intendente Eduardo Martínez graficó: "Sólo meten parches, los arreglos duran muy poco, los riesgos son importantes. Se ha dado un notorio incremento del tránsito en los últimos años, que en verano es mayor y con turistas que no conocen cada pozo".Para el intendente de San Agustín, Julio Agosti, el tráfico se habría triplicado respecto a 10 años atrás, y en ese lapso la ruta en vez de mejorar se deterioró. "Recién me avisan que un camión que habría intentado esquivar un pozo terminó en la banquina, y debió cortarse la ruta", contó cuando este diario lo consultó. Opinó que "no se debería cobrar peaje en estas condiciones" y anticipó que elevaría un reclamo formal ante Vialidad Nacional y el Órgano de Control de Concesiones Viales (Occovi).En Almafuerte, el intendente Daniel López dijo que hasta suele recibir reclamos de automovilistas por roturas adjudicadas al mal estado de la ruta.

La concesión de la ruta 36, en realidad, no llega hasta el acceso a Córdoba capital sino hasta el cruce con la ruta a Alta Gracia. De allí a la capital, el tramo corresponde a la concesión de la RAC (Red de Accesos a Córdoba) y suma otro puesto de peaje.