Andrés Bengió, un chico grande
Su comercio es muy chiquito, pero él encabeza una cámara empresarial que tiene una enorme influencia en la vida educativa y cultural de Córdoba: la de los papeleros y libreros. Cómo es el negocio del inicio de las clases y la Feria del Libro.
Su comercio es un pañuelo... así de chiquito. Pero eso no importa para alguien con fuerte vocación dirigencial. Andrés Bengió es papelero-librero en el centro de Córdoba y preside la Cámara de Librerías, Papelerías y Afines (Calipacer), entidad que, entre otras acciones, desempeña un rol estratégico en el mayor evento cultural de la ciudad, la Feria del Libro. Los secretos de un sector que está a punto de iniciar su principal temporada de ventas.
–¿Qué es el comienzo de clases para un librero y papelero?
–Para los papeleros es la época más importante. Dependiendo de las zonas, para algunos representa el 20 por ciento de las ventas anuales y en otros sectores, el 50. En mi zona, por ejemplo, no es tan importante el impacto porque está conformada por comercios y oficinas que, por otro lado, le dan estabilidad a la venta a lo largo del año.
–Son ciclos diferentes en una misma actividad.
–Así es, además las librerías actuales tienen mucho movimiento, con rotación de mercadería. En esta época se exhiben mejor los útiles, para el Día del Niño se ponen juguetes, en las fiestas de fin de año, otro tipo de artículos, como pueden ser libros para regalar.
–Es la continua batalla por el cliente.
–Fíjese que el libro, pese a todo lo que se dice, nunca perdió vigencia. La tendencia de Estados Unidos de ir hacia el libro electrónico no se ha trasladado de inmediato a la Argentina, va a llegar, sin dudas, pero no sabemos cuándo. Sí hay que reconocer un impacto de la tecnología en la actividad del librero-papelero.
–¿En qué sentido?
–La incorporación de las notebooks como asistente educativo en distintos niveles ha llevado a la actividad hacia rubros de la informática, desde la venta de productos y consumibles, como la tinta de las impresoras, hasta el abastecimiento de otras cosas. La venta de resmas es hoy una cosa frecuente, lo que hasta hace no tantos años no era así. Y hubo productos que “desaparecieron”, como la lapicera pluma.
–¿Se sabe cuántas papelerías hay en Córdoba?
–Ahora se está sistematizando la información del relevamiento que hizo el Sifcos y estamos ansiosos por conocer esos datos. En la Cámara están asociadas las librerías y papelerías más conocidas de Córdoba. Incluso hay negocios que le venden a las empresas desde un broche clip hasta el escritorio y la computadora.
–O sea, además de los ciclos, los formatos del sector son muy disímiles.
–Exacto. Otra cosa que sucede es que las librerías de barrio, integradas a otros negocios, también funcionan bien porque la gente no justifica el traslado al centro de la ciudad para llevar un cuaderno.
–¿Y las grandes superficies inciden en este rubro?
–¡Grandes superficies, grandes problemas! Salen a ofrecer productos de librería desde febrero hasta mediados de marzo, después dejan el rubro hasta el año siguiente. En la mejor época del año le ocasionan un duro golpe al librero chico que espera todo el año.
–Les patean el asado y se van.
–Pero tenemos algunas ventajas sobre ellos, por ejemplo, muchas veces sus ofertas son saldos de importación, productos de menor calidad. Segundo, la atención no es especializada como puede ofrecer un papelero de oficio. Y tercero, muchas veces los mejores precios sólo están en las ofertas, no en el resto de los productos.
–¿El stock de cosas que compra un chico cuando va a iniciar el ciclo lectivo, se achica con el paso de los años?
–No. La compra generalmente se realiza en dos etapas. Empieza en los primeros días de febrero, cuando los padres adquieren lo que ya saben que les van a pedir: goma de pegar, lápices, gomas de borrar, incluso la mochila. Cuando empiezan las clases, ya vienen con el listadito de las cosas adicionales que les solicitan en la escuela.
–¿Esos precios subieron mucho? Se habla del 25 por ciento…
–Se han incrementado desde el 15 por ciento en adelante, depende de las marcas. Comparado con 2011, marcas líderes de lápices subieron el 10 por ciento, pero otras ajustaron el 15 ó 20. Con menos de 100 pesos se puede armar la canasta escolar, sin contar la mochila. La mochila es otro caso, puede valer 150 o también 500 pesos. Las mochilas con licencia cuestan más.
–Disney y Justin Bieber tienen su precio.
–Este año se encarecieron los productos chinos, por los problemas que hay con la importación.
–¿En Córdoba hay una canasta escolar oficial?
–No, nosotros el año pasado ya decidimos ofrecer los mejores precios con la mayor calidad posible, pero sin armar una canasta “oficial”, con un precio tope porque puede inducir a que adentro no vaya lo mejor y eso termina afectando la imagen del comerciante frente a su cliente.
–Otro tema: ¿la Feria del Libro es un evento cultural, un negocio, o un mix de las dos cosas?
–Es la actividad cultural más importante de la provincia de Córdoba. Nelda Abed es la presidenta del comité ejecutivo, pero nuestra Cámara tiene el rol de administrador y comercializador. Hay gente que compra libros una vez al año y lo hace ahí. Eso nos gusta. Van con los chicos y hoy los formatos de los libros infantiles son muy atractivos, parecen más juguetes que libros.
–¿Los libreros ganan buena plata en la Feria?
–Esa es una gran discusión, hay a quienes les va bien y a otros no tanto. Muchos libreros aprovechan para achicar un poco los stocks y colocar libros que no venden en todo el año. Son libros que por ahí en los negocios están escondidos en un escaparate. Hay gente que no gana un peso, pero la presencia le sirve como marca. Muchas docentes sólo ven los libros y después compran para la biblioteca de los colegios.
–¿Y quiénes ganan plata?
–Están los que hacen una diferencia, pero no es enorme porque los costos de estar ahí son altos. A quienes sí les resulta beneficioso es a los libreros llamados “bolseros”, cuyos libros son económicos porque están descatalogados o discontinuados en las editoriales, cuentan con una estructura móvil y la van llevando de feria en feria. Pero lo más importante de la feria es el impacto cultural que tiene.
–¿Pero cuánta plata mueve la Feria?
–A las ventas de cada uno no las conozco, nuestro presupuesto anual es de unos 400 mil pesos y es una actividad de saldo cero. A los expositores les preguntamos con una encuesta cómo les va en esa edición respecto de la anterior. Este año, las ventas subieron en la misma proporción que los aumentos de precios.
–Cómo es que usted teniendo un negocio chiquito es presidente de una Cámara importante en cuanto a su proyección en la sociedad.
–Mi mandato es resultado de una señal que quiere darle la Cámara a los libreros. Muchas veces se dijo que esta era una institución de los mayoristas, pero ya ve, no es así. Quisimos desmitificar esto.
–Veo, porque su negocio tiene cuatro por 10 metros…
–De 200 asociados, una docena trabajan activamente, como en todas las cámaras. Yo trabajé bastante tiempo como secretario y por eso confiaron. A la cámara no la manejan ni mayoristas ni minoristas, sino la gente que quiere participar.
–¿Por qué se metió en el rubro?
–Soy licenciado en administración de empresas y estoy vinculado con un centro médico. Abrí el negocio acá por una cuestión de cercanía con esa actividad y la verdad que me gusta mucho. Esta es una actividad con cientos de ítems y márgenes muy bajitos. Ese es un gran problema, por eso uno casi no ve librerías en avenidas centrales.
–¿Piensa que su propio negocio va a crecer?
–Sí, porque he diversificado. Con la gente que entra al negocio cubro los costos, mi ganancia es proveer de papelería a las oficinas. Siempre teniendo en cuenta aquello de los bajos márgenes. Le puedo cargar el ciento por ciento a un lápiz, y en esa venta gano 60 centavos. En cambio a una netbook , se le puede cargar el 20 y ganar 500 pesos.
El dirigente
Nombre. Andrés Bengió.Edad. 42.Hijas. Lucía y Valentina.Profesión. Administrador de empresas.Es. Presidente de la Cámara de Librerías, Papelerías y Afines del Centro de la República (Calipacer).Dato. Calipacer administra la Feria del Libro Córdoba, por la que pasaron 200 mil personas en su edición pasada, lo cual la coloca como uno de los eventos con mayor concurrencia de la Provincia, incluidos los festivales populares.Deporte. Jugó rugby.Teléfono. (0351) 451-8631Web. www.calipacer.org.arMail. [email protected]
