Siguen las quejas por las frecuencias
Las demoras fueron el reclamo más generalizado entre los usuarios. Choferes con años de experiencia se ven sorprendidos por la situación. Siguen los pedidos de cambios de recorrido. No funcionan algunas combinaciones.
En las paradas de ómnibus del Centro, las charlas siguen siendo como las de una mesa de café en la que un grupo de hombres discute de fútbol: todos hablan de lo mismo, tiran números, nombres y carriles, pero nadie está totalmente seguro de tener razón. “Me parece a mí, no sé, pero creo que el 16”, le respondía ayer una señora a un joven que pasó tres veces por el mismo lugar mirando los carteles.
Los ánimos –al menos por la tarde– se percibieron más calmos y pacientes entre los usuarios, más allá de que las extensas colas en las paradas evidenciaban que, otra vez, la frecuencia entre un colectivo y otro era mucho más de la prometida.
“Están pasando cada una hora, en mi barrio y acá”, se quejó Clara, esperando el 15 sobre 27 de abril, frente a una heladería.
Entre los consultados ayer, ese fue el reclamo más repetido. “Cincuenta y cinco minutos llevo esperando el 64; cómo no se van a hacer semejantes colas”, planteó Daniel. En la misma sintonía contó Mercedes que “en barrio Molle Yaco, el que antes era el N15 pasó cada una hora a lo largo del día”.
También en el puesto para brindar información que tiene instalado la Municipalidad en plena plaza San Martín se amontonó menos gente que durante los feriados, pero se siguen completando solicitudes para exigir cambios en paradas o recorridos.
Choferes
“Con la cantidad de coches que tienen las empresas, podrían haber cubierto todo Córdoba y brindar un buen servicio las 24 horas; no me explico cómo pasan estas cosas”, planteó ayer Héctor Díaz, chofer de Coniferal con 25 años al volante.
A su lado, Carlos Cravero, de la misma empresa y con dos décadas de chofer, también se quejó de los cambios que sufrió el transporte: “Se tendría que haber dejado todo como estaba y sólo haber puesto más frecuencias; y si se agrandó el barrio, extender el recorrido o agregar una línea. Pero no cambiar todo”.
Ambos coincidieron en que no era necesario el cambio tan brusco. “Ahora, la gente se enoja primero con nosotros”, señalaron.
En la red social
Nuestros lectores compartieron su opinión en Facebook.com/lavozcomar
Rubén Acosta. "Hace más de un año perdí la paciencia por el transporte público de la ciudad... uso bicicleta!!".
Pao Pérez. "Sacaron el R12 que llegaba hasta barrio General Paz... ahora me tengo que tomar dos colectivos... hice trasbordo con el trole C y me cobraron los dos boletos... la chofer no sabía nada... no hay información...".
Vanina Giorgetti. "A mí me descontaron perfectamente lo que correspondía... y estoy siendo beneficiada con el nuevo sistema".
Mel Gaitán. "26/27, trasbordo en 71/75 y tampoco hay descuento! Todos los días gasto $ 21,20 para irme a trabajar y volver!!!".
Gastón Moresi Casella. "Ayer y hoy hice 4 trasbordos: 24-80 29-80 18-24. Pagué los 6 enteritos, 5,30 cada uno... es cualquiera... el si "va" o "vuelve" termina siendo realmente muy poco práctico".
Puntos de vista
Jorge Agüero. Vecino de Las Palmas. "Soy discapacitado y tuve que hacer una hora de trámite para que me habiliten viajar, porque se ve que nuestro sistema no funciona".
Cristina Navarro. Presentó una solicitud para que realicen cambios. "Somos un montón de gente que trabajamos en los 'call centers' de Sagrada Familia y nos sacaron la línea que nos dejaba en la puerta".
Pedro Alonso. Usuario de la línea 21. "Esperé más de media hora el 21. No cambió nada, sólo reemplazaron letras por números para poner de mal humor a la gente".

