No se le puede cambiar la cabeza
La Municipalidad dice que sería ilegal hacerle una nueva a la escultura de Ana Frank.
Luego de estar 10 meses decapitada, ahora la estatua de Ana Frank podría tener hasta tres cabezas nuevas. Una, la que ya fue inaugurada el pasado 12 del corriente por el intendente Ramón Mestre y la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (Daia). En segundo lugar, la que el arquitecto que hizo la restauración, Isaac José Nahmias, anuncia que tiene en construcción para reemplazar a la actual. Y la tercera, es la que podría hacer el que dice ser el autor original de la obra, el escultor Carlos Belveder, quien le dijo a este diario que está dispuesto a hacer una nueva cabeza similar a la original. "Hace unos días –contó Belveder– iba con mi esposa en el auto y cuando pasamos frente a la estatua vi que le habían puesto algo nuevo arriba y pensé que le estaban haciendo el cuello. Pero cuando llegamos cerca vi que era una cabeza, de tamaño mínimo. Parecía que a Ana Frank la había agarrado un jíbaro", criticó.Desde la Secretaría de Cultura de la Municipalidad, la subsecretaria Paula Beaulieu, dijo que el arquitecto que aparece como autor de la estatua y quien restauró la obra, Nahmias, nunca avisó que entregaba una cabeza provisoria. Tampoco que ahora quiera cambiarla por otra mejor."El señor –dijo Beaulieu– no puede volver a tocar esa cabeza sin autorización, sería ilegal que un ciudadano altere patrimonio público. Esto que ha pasado, de que nos hagan una cabeza provisoria, no tiene antecedentes. No hay precedentes de una situación como esta. Además esta situación no está contemplada jurídicamente. Lo que sí vamos a hacer es acompañar a la Daia para buscar la mejor solución posible".Sobre las críticas unánimes a la resolución estética que tuvo el arreglo, Beaulieu señaló que la Municipalidad no tiene atribuciones para determinar "qué es o no es bonito. Sería una locura bajar parámetros estéticos desde el Estado". ¿Cuál sería, entonces, la solución para que la estatua recupere su compostura original? "Si un grupo de vecinos, si una organización presenta su inquietud al respecto y la canaliza por el municipio, sería otra cosa", explicó la funcionaria.Sobre la autoría de la obra, Beaulieu dejó en claro que no existen impedimentos para que un artista restaure la obra de otro. "Aquí lo que hubo fue una cuestión de buena fe. La Daia eligió al artista, pagó los materiales y el trabajo de los ayudantes en la restauración, y nosotros nos involucramos dando trámite al pedido, ayudando a conseguir el taller del museo Caraffa para la restauración".Este diario la preguntó al arquitecto Nahmias que, según la información oficial de Daia y la Municipalidad de Córdoba, aparece como autor de la estatua, por qué durante 19 años se presentó como autor de la obra si ahora afirma haberla hecho conjuntamente con Belveder. "Es que la he terminado prácticamente toda yo", dijo, justificando además haber recibido tres plaquetas oficiales de reconocimiento a su autoría de la escultura.Cuando este diario volvió a llamar a Belveder para consultarlo sobre esa respuesta de Nahmias, contó que el arquitecto acababa de llamarlo para pedirle, por favor, que el lunes se reúna con él para que le construya una nueva cabeza para la estatua.
Sobre gustos
Isaac José Nahmias consideró: “La cabeza actual tan horrible no es. La verdad, nunca pensé que las cosas llegarían a este punto”, dijo.
10 meses estuvo decapitada la estatua.

