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Inmuebles históricos céntricos están repletos de grafitis

Sufren constantes actos vandálicos y rara vez hay detenidos. Son muchos los monumentos y objetos de arte rayados en espacios públicos.

22 de diciembre de 2014 a las 02:58 p. m.
Inmuebles históricos céntricos están repletos de grafitis
La escuela Cenma 207, en Deán Funes al 400, con su fachada “intervenida” (Raimundo Viñuelas/La Voz)

Lejos de cualquier rasgo de civilidad, en la ciudad de Córdoba es lamentable observar decenas de inmuebles históricos llenos de grafitis en sus fachadas y paredes. Autores anónimos dañan propiedades ajenas casi como rutina diaria y, la mayoría de las veces, con total impunidad.

Viviendas particulares de antaño, edificios públicos, escuelas y dependencias estatales son atacadas por vándalos y rayadas con escrituras de todos los tamaños y formas. Se leen consignas de tinte político, deportivo, religioso, sexual o discriminatorio. Muchas veces, denostan a personas e instituciones.

El problema es que muchos de los inmuebles que sufren pintadas tienen valor patrimonial para la ciudad y están incluidos en el catálogo de bienes que deben ser preservados, según recomendaciones de peritos en la materia.

El vandalismo imperante no tiene límites y tampoco se apiada de monumentos y objetos de arte callejeros. Esta actitud vandálica afea la arquitectura cordobesa y el paisaje urbano en general.

Relevamiento

Stella Navarro Cima, del Foro en Defensa del Patrimonio Cultural Tangible e Intangible de Córdoba, dijo que un relevamiento propio en el área céntrica, Nueva Córdoba y Alberdi determina que “el 30 por ciento” de los inmuebles están dañados con grafitis.

El relevamiento se efectuó este año y destaca que en Alberdi dos de cada 10 viviendas con fachadas patrimoniales tienen escrituras o sus dueños tuvieron alguna vez que quitarlas y volver a pintar.

“Los dueños de propiedades históricas y patrimoniales están indignados por los costos en reparaciones que deben afrontar”, comentó Navarro Cima.

En espacios públicos y plazas (como la Colón, por ejemplo) tampoco se salvan de los grafitis las esculturas, el mobiliario (bancos, farolas) y los basamentos de mástiles.

Estos vándalos rara vez son detenidos por la Policía, pese a su saña y su recurrencia en el uso de aerosoles. Tampoco abundan carteles que adviertan que no se deben rayar inmuebles protegidos y objetos patrimoniales.

El Foro en Defensa del Patrimonio de Córdoba pidió al municipio y a la Provincia que intervengan para poner un freno a estos “urbanicidios”, como les llaman a estos ataques.

Algunos casos

Parte del inmueble de la Manzana Jesuítica de Córdoba es uno de los más afectados por grafitis. La pared en la esquina de General Paz y Caseros exhibe cuantiosas escrituras y debe repintarse constantemente.

A la vuelta, las paredes del Museo San Alberto (Caseros al 100) también están rayadas. Y hasta la Catedral de Córdoba luce algunos grafitis.

El colegio Cassaffousth (Deán Funes esquina Misiones), la Escuela Cenma 207 (Deán Funes 471) y el Colegio Nuestra Señora del Huerto (Belgrano al 200) presentan cantidades de grafitis en sus paredes.

También fueron “marcadas” antiguas casonas, como las que se encuentran en Deán Funes y Urquiza; Deán Funes al 870; 9 de Julio 949; Fragueiro y 9 de Julio; Caseros y Belgrano; Mendoza y 9 de Julio; 27 de Abril y Calasanz; Deán Funes 764; 
Caseros 335, y Crisol casi 
Chacabuco, por citar algunos ejemplos.