Tribunal Superior se desentiende del caso Santi
Consideró que escapa a su competencia investigar al asesor bajo sospecha de espionaje.
El Tribunal Superior de Justicia de la Provincia determinó que "escapa a su competencia" abrir una investigación interna sobre el asesor letrado del fuero Penal José Luis Santi, quien figura en una lista difundida por el Ministerio de Defensa como presunto agente de inteligencia del Ejército que habría operado durante la dictadura militar.
Como paso siguiente a esa excusación, el alto cuerpo optó por derivar los antecedentes del caso a la Cámara Federal de Apelaciones Córdoba, que preside el juez Luis Rueda.
De forma paralela, el gremio de Empleados Judiciales presentó ayer un pedido de investigación a Santi ante el Jury de Enjuiciamiento de Magistrados. Con el patrocinio del abogado Claudio Orsz, el sindicato entregó la documentación en la que Santi queda salpicado como presunto espía del Ejército durante los años de plomo.
En un trámite que puede demandar un buen tiempo, los miembros del Jury evaluarán si corresponde habilitar, o no, un proceso acusatorio contra el asesor letrado.
Desde el Tribunal Superior precisaron que no se abrió un sumario a Santi (lo que significaría una especie de imputación), pero sí "actuaciones administrativas", en las que se hace una recolección de datos de los legajos y declaraciones juradas del funcionario.
En ese sentido, trascendió que entre 1975 y 1976 Santi habría pedido "una prórroga por estudios" para hacer el servicio militar obligatorio, la que le fue concedida hasta 1980. Ese año, agregaron las fuentes a este diario, Santi cumplió con la conscripción -ya trabajaba en la Justicia- y fue asignado a cumplir servicios en el Batallón 141 de Inteligencia del Ejército.
"Toda otra investigación escapa a la competencia del Tribunal Superior, en virtud de lo cual se remitieron los antecedentes a la Cámara Federal de Córdoba, que es el ámbito donde se debe investigar si hubo un delito de estas características, como de lesa humanidad", apuntó la fuente.
Todo bajo secreto. Además, consignó que Santi no fue citado por el Tribunal Superior a hacer su descargo y que se trató de una averiguación interna "secreta" basada en el rastreo de legajos y declaraciones juradas.
Cuando tomó estado público la difusión por parte del Gobierno nacional de la lista de presuntos espías del Ejército, Santi pidió uno días de licencia en su cargo y luego, una vez apagado el bullicio mediático por el caso, retornó con perfil bajo, a sus tareas.
Ayer, cuando referentes del Gremio Judicial formalizaban la presentación ante el Jury en la Legislatura, se dejaron oír voces que daban cuenta de la "sorpresa" generalizada en la Justicia provincial por el "sugestivo silencio" del Tribunal Superior en relación a este grave episodio que involucra a uno de sus dependientes.
En ese escenario plagado de dudas y especulaciones, se rumoreó que Santi tendría un fuerte respaldo en un sector del Tribunal Superior de Justicia cordobés; y que el propio involucrado en este episodio de espionaje habría hecho alarde de ese supuesto apañamiento.
Cuando se hizo pública la difusión por parte del Gobierno nacional del listado de presuntos agentes de inteligencia en todo el país, Santi se tomó una licencia de 10 días y luego, con perfil bajo, volvió a su puesto de trabajo diario.
"Se fue unos días y ahora está trabajando como si nada", había protestado la titular del gremio, Irina Santesteban.
El casó había recalado también en la Fiscalía General, a cargo de Darío Vezzaro, que le dio curso rumbo al Tribunal Superior, ahora desentendido.

