Sin respeto a las normas ni a la propia vida
Para muchos cordobeses, el solo hecho de tener una moto parece que les abriera el camino para estar al margen de la ley. Diego Marconetti.
La experiencia de acompañar a los inspectores municipales en un operativo sirvió para poner en evidencia la desaprensión con la que se conducen muchos motociclistas cordobeses. Quizá pensando que son dueños de la calle, se manejan como si no les importara nada ni nadie.
Escenas como zigzaguear entre los vehículos, adelantarse por derecha o transportar hasta recién nacidos fueron comunes y se repitieron una y otra vez.
Sin chapa patente, sin papeles y sin casco, en el medio de una de las avenidas más transitadas de la ciudad. Motoqueros que, cuando se los detenía, despotricaban contra los inspectores o los insultaban.
Los “zorros” no sólo tenían que soportar eso, sino que los insultaran desde las obras en construcción. Incluso, hasta les arrojaron bolsas con agua, lo que motivó la intervención de la Policía.
Para muchos cordobeses, el solo hecho de tener una moto parece que les abriera el camino para estar al margen de la ley, no respetar las ordenanzas y ni siquiera sus propias vidas.

