Presión de legisladores cordobeses a Schiaretti
La gran mayoría votará a favor de coparticipar el impuesto al cheque.
Excepto las kirchneristas Carmen Nebreda y Nora Bedano, el resto de los legisladores nacionales cordobeses (incluidos los dos diputados que responden al gobernador Juan Schiaretti) votarán en el Congreso a favor de coparticipar "plenamente" con las provincias el impuesto al cheque.
Esta posición pone en aprietos la estrategia de Schiaretti, quien ha dicho que está de acuerdo con que las provincias reciban más recursos. Pero, en una posición de equilibrista político, para no enfrentarse con el kirchnerismo, el gobernador propone que los fondos "extra" que recibiría Córdoba, si se produce esta modificación, vuelvan a las arcas nacionales a través del Programa de Asistencia Financiera (PAF).
El argumento de Schiaretti es que los aproximadamente 10 mil millones de pesos que dejaría de recibir la Nación podrían generar un "desfinanciamiento" del presupuesto del poder central.
A pesar de la promesa de la presidenta Cristina Fernández de eliminar este impuesto en 2011, los legisladores opositores avanzan en el Congreso en su objetivo de modificar el porcentaje que se reparte de este tributo, que en la actualidad sólo distribuye un 15 por ciento entre las provincias. El proyecto será tratado la semana que viene en el Senado.
El diputado nacional del peronismo cordobés Francisco Fortuna, un hombre que responde a Schiaretti, reiteró ayer que, junto con Estela Garnero, votará a favor de la modificación. "No cederemos ni un centavo. Si obtenemos la coparticipación plena del impuesto al cheque ingresarán a la Provincia 450 millones de pesos adicionales (entre abril y diciembre), que serán utilizados para cubrir parte de lo que se le debe a la Nación; el resto se negociaría con el Programa de Asistencia Financiera. Esta es la posición del gobernador Schiaretti", aclaró el legislador.
Por su parte, los legisladores opositores, encabezados por el titular del bloque de diputados radicales, Oscar Aguad, y el senador Luis Juez,impulsan el cambio y le apuntan a Schiaretti.
Aguad cuestionó al gobernador, a quien le pidió que "no abdique" y que no entregue a la Provincia. "No se puede resignar a las órdenes del Gobierno nacional. Córdoba es una de las provincias más discriminadas de la era Kirchner. Si Córdoba hubiese recibido esos recursos, que de de 2003 a 2009 suman cinco mil millones de pesos, sería una provincia autónoma e independiente de la chequera kirchnerista".
Por su parte, Juez dijo no creer en el argumento del Gobierno nacional y de los gobernadores. "No nos vamos a comer el amague de la Presidenta, quien media hora antes de almorzar con los gobernadores, acusaba de desfinanciador y golpista a cualquiera que se le ocurriera opinar sobre la coparticipación del impuesto al cheque. Media hora después de que los gobernadores hicieron provechito, descubrió que el impuesto es distorsivo y prometió eliminarlo".
En el mismo sentido se pronunció el senador radical Ramón Mestre, quien hizo una lectura política de la postura de Schiaretti. "El gobernador, como su antecesor De la Sota, ha vuelto al redil kirchnerista, en el cual siempre estuvieron".
En este contexto, los únicos dos votos cordobeses en contra de votar la coparticipación del impuesto al cheque provienen de las dos diputadas nacionales que integran el Frente para la Victoria. Carmen Nebreda justificó su negativa, en los argumentos que esgrimió Schiaretti para proponer "no desfinanciar" a la Nación. "Rechazaremos cualquier intento por modificar la coparticipación del impuesto al cheque. Es una jugada de la oposición para tratar de quitarle recursos al Gobierno nacional. El propio gobernador Schiaretti lo ha dicho de manera muy clara: de aprobarse la ley que impulsa la oposición, se desfinanciaría el presupuesto nacional", dijo la legisladora alineada con el kirchnerismo.
Todos contra el impuesto al cheque
La sugerencia presidencial de derogar el impuesto al cheque recibió el apoyo de todo el arco empresarial del comercio. Desde los grandes negocios nucleados en la Cámara Argentina de Comercio hasta las empresas de menor tamaño nucleadas en Apyme y Came apoyaron ayer la idea de eliminar al que consideran uno de los tributos más gravosos y distorsivos.
Schiaretti prefiere cambiar la coparticipación
Sin confrontar. "Esta comedia de enredos ya va llevando varios capítulos. El enfrentamiento que hay entre el Gobierno y la oposición afecta el funcionamiento de la Argentina. En esta situación de confrontación es muy difícil analizar cada tema, pierde relevancia.
Patear para adelante. “Más fácil es reformar la ley de coparticipación, porque eso depende más de los gobernadores. Hay que cambiar los índices de cuánto recibe uno y otro sobre el incremento de la recaudación. Yo planteé que lo que nos den de mayor coparticipación me lo descuenten de asistencia financiera, así conseguimos bajar la deuda y el Estado Nacional no se desfinancia”.
Refinanciación. "Planteé que se refinancien todas las deudas provinciales hasta el 2030".
Una ley de coparticipación llevará como mínimo 6 meses
Las provincias deberán armarse de paciencia. La discusión de una nueva ley de coparticipación federal de impuestos llevará al menos seis meses.Este es el plazo de mínima que se dispuso para que los mandatarios discutan con la Casa Rosada las alternativas de una nueva norma que corrija las inequidades que produce el actual sistema de reparto de los fondos nacionales y puedan volcarlo, luego, en un proyecto de ley que Cristina mandará al Parlamento.
La discusión marchará por dos carriles. Por un lado, el espacio que el lunes el Gobierno conformó con los mandatarios aliados y, por otro lado, el Partido Justicialista, desde donde Néstor Kirchner conducirá el debate junto a los gobernadores peronistas.
Están definidos puntos básicos como para poder arrancar la discusión, pero todavía falta consensuar posiciones sobre temas clave. En principio, los gobernadores quieren que la masa de coparticipación primaria, es decir la tajada que se queda la Nación y la que va a todas las provincias, sea más generosa. Por eso analizan una nueva estructura fiscal, que reúna más fondos y que, a la vez, elimine los impuestos distorsivos, como el del cheque. Pero como esto será a mediano plazo, exigen la conformación de un fondo de transición conformado por todos los ingresos que se recauden por encima de lo que se presupuestó para este año.
Hasta aquí hay consenso entre los mandatarios kirchneristas. No lo hay respecto a qué destino darle a los recursos del nuevo fondo transitorio y la forma en cómo repartirlos entre los distritos. Los gobernadores del Norte, como el salteño Juan Manuel Urtubey, proponen que el fondo sirva para corregir los desfasajes.

