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Policías, a juicio por caso Corradini

Fue ordenado por el juez Luis Nassiz / Involucra al comisario Oscar Aguilar y al sargento Mario Onainty, acusados como cómplices.

10 de marzo de 2010 a las 11:00 p. m.
Policías, a juicio por caso Corradini

José Angel Villalba

El juez de control Nº 3 de la ciudad de Córdoba, Luis Miguel Nassiz, resolvió ayer que los policías Oscar Reynaldo Aguilar (54), comisario retirado, y Mario Oscar Onainty (43), sargento en actividad, deben ser juzgados como supuestos cómplices del asesinato del panadero Héctor Hugo Corradini, ocurrido en noviembre de 1998.

El magistrado admitió el pedido que en el mismo sentido efectuó el fiscal de Instrucción Marcelo Hidalgo, del Distrito 3, Turno 5 de la Capital, quien acusó a los policías de haber actuado en connivencia con Brígida Mercedes Segalá, la esposa de la víctima, en una trama siniestra para terminar con la vida del comerciante.

En esa relación, los policías habrían aportado un arma del ex precinto 36 (actual comisaría del barrio Los Naranjos), donde se desempeñaban, para que un sicario matara al panadero.

La resolución del juez no se encuentra firme y será apelada por el defensor de los policías, Alejandro Pérez Moreno, quien anticipó que seguirá insistiendo en el pedido de sobreseimiento de sus clientes.

Es decir que, ahora, la cuestión pasará a consideración de la Cámara de Acusación, que tendrá en su manos resolver si corresponde o no el juzgamiento de Aguilar y Onainty, quienes continúan en libertad.

Si la Cámara de Acusación coincide con el juez de control, entonces el expediente será enviado a la Cámara 9ª del Crimen, donde está radicada la causa principal, que tiene como acusados a Segalá y a Víctor Hugo "Mandrake" Quinteros, el supuesto autor material de la ejecución, el único detenido.

Por otro lado, la Cámara de Acusación podría ordenar el sobreseimiento de los funcionarios o, también, disponer que se profundice la investigación, lo cual determinaría que el expediente vuelva a manos del fiscal Hidalgo. Esto último, es decir la ampliación de la investigación, fue considerado por el juez Nassiz como inconveniente, porque a más de 11 años del crimen es difícil que puedan hallarse nuevas pruebas.