Obama, en el corazón cubano de Miami
El presidente estadounidense recaudó fondos para los demócratas en una cena en casa de los Estefan, con cientos de invitados.
Washington. Con su viaje a Miami, centro de los exiliados cubanos, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, marcó su posición respecto al gobierno de los hermanos Castro y alejó un poco más las ilusiones de un entendimiento entre ambas naciones.
El 25 de marzo, Obama hizo su más duro pronunciamiento hasta la fecha contra el régimen de Cuba. "En lugar de abrazar la oportunidad de entrar en una nueva era, las autoridades cubanas siguen respondiendo con puño de hierro a las aspiraciones del pueblo", dijo el mandatario estadounidense.
Un día después, Gloria y Emilio Estefan encabezaban una gran concentración de las Damas de Blanca en Miami para protestar por la muerte de Orlando Zapata, un disidente cubano preso.
El jueves por la noche, Obama cenó en la mansión que la célebre cantante y su marido, productor musical, poseen en Star Island, Miami Beach, una ocasión que puede tener consecuencias entre la comunidad cubana y la Casa Blanca.
La cena, con alrededor de un centenar de comensales que pagaron más de 30 mil dólares por pareja, estaba destinada a recaudar fondos para las duras campañas electorales que se avecinan.
La Casa Blanca quiso mantener la visita lo más privada posible. La familia Estefan se limitó a hacer una nota de prensa en la que recogía algunas de las palabras pronunciadas por la cantante durante el encuentro, en las que apeló a continuar la lucha por la democracia en Cuba, un país, dijo, en el que "la esperanza y la libertad sólo viven en su historia y no en su presente". Al final, le entregó a Obama una carta escrita por Zapata antes de morir.
Una pareja de poder. No se trató de una recaudación de fondos habitual. En Miami, los Estefan son ricos, populares e influyentes, dominan los hilos que mueven la ciudad y son objeto de cortejo de la clase política. En el caso de los Estefan, además, ese poder se ve incrementado por la concentración de cubanos en esa área.
Republicanos y demócratas se disputaron su apoyo, aunque los primeros siempre tuvieron ventaja porque gozan de mayor y más antigua penetración entre la comunidad de exiliados.
Emilio Estefan fue nombrado por George Bush en 2002 miembro del Comité de las Artes y las Humanidades y del Comité de Asesores Artísticos del presidente. Gloria Estefan actuó en las festividades de la inauguración de la segunda presencia de Bush, en 2005.
La política presidencial. Los inicios de la presidencia de Obama resultaron desconcertantes en Miami. Se combinaron gestos que disgustaron a una parte del exilio, como sus invitaciones al diálogo a Castro, con otros que satisfacían a la mayoría, como la liberalización de las comunicaciones y de los envíos de dinero a la isla.
Poco después, según el diario The Washington Times , el presidente invitó a cenar en la Casa Blanca a Emilio Estefan para discutir asuntos relativos a Cuba. El contacto, al parecer, funcionó, y el famoso productor empezó a apoyar al gobierno demócrata.
Con los Estefan, Obama gana una fuerza que puede ser decisiva en el sur de Florida.
La concentración de las Damas de Blanco, que fue organizada y financiada por ellos, reunió a decenas de miles de personas en la Calle Ocho y fue uno de los mayores actos políticos de los últimos años. Con los Estefan, Obama consigue un apoyo fundamental de cara a las políticas que se apliquen con respecto a la isla.

