No se sabe el techo, pero hay un piso
Los datos que surgen de las posiciones de nuestros representantes pueden leerse de dos maneras. Laura Leonelli Morey.
Los datos que surgen de las posiciones de nuestros representantes pueden leerse de dos maneras.
La primera es hacer hincapié en que la mayoría de los diputados nacionales por Córdoba no apoya el proyecto de ley que pone en pie de plena igualdad a las parejas del mismo sexo con las de distinto sexo. Hay distintos matices en los argumentos, pero en general la negativa radica en que gran parte de la sociedad, y de los diputados consultados, aún no puede aceptar la posibilidad de que dos personas del mismo sexo adopten legalmente a un niño (aunque la Ley de Adopción no prohíbe que una persona homosexual soltera adopte a un menor). Además, el hecho de que la palabra "matrimonio" no se use para llamar a parejas homosexuales a muchos los deja tranquilos.
La segunda lectura pone el foco en que todos los consultados dicen que sí apoyarían otro instituto, como la denominada "unión civil", que reconoce derechos -tan importantes como la herencia- pero que excluye la adopción.
Es decir, hoy no se sabe el techo (si el Congreso votará por sí o por no al matrimonio gay) pero sí existe un piso de mínima. Y eso ya es un cambio cultural importante -quizá no suficiente- en un país en el que nunca se debatió en serio sobre la necesidad de dar un marco jurídico a estas parejas que existen, existieron y existirán. En los próximos días se escuchará de todo; serán jornadas cargadas de argumentaciones y presiones. Habrá posiciones basadas en la igualdad, en la religión, en la no discriminación, en la naturaleza. Se dará el debate que Argentina nunca se animó a dar.

