Temas del día:

Las velas de las fragatas pintaron el mar del fin del mundo

Llegaron a Ushuaia en el marco de las celebraciones por los bicentenarios de Argentina y Chile.

20 de marzo de 2010 a las 12:00 a. m.
Redacción La Voz
Las velas de las fragatas pintaron el mar del fin del mundo

Enviado especial / La Voz del Interior

"Es la más linda", afirmaba la guardiamarina Cyntia Picó después de hacer la venia para saludar el paso de la Fragata Libertad. Ella es la comandante de la pequeña lancha de patrulla "Zurubí" y, como corresponde, hizo su gran viaje de formación en la Libertad: acaso por eso abandonó por un instante su sobriedad y de dejó llevar por el entusiasmo.

En realidad, fueron muchos los que en Ushuaia, ayer, se dejaron llevar por el entusiasmo. Es que era el día señalado: llegaban a la bahía de la ciudad más austral del mundo los grandes veleros que forman parte del Encuentro y Regata Internacional "Velas Sudamérica 2010".

En uno de los más serenos de los últimos días, el mar estaba agitado: lanchas, catamaranes, motos de agua, pequeños veleros, embarcaciones de la Armada y de la Prefectura argentinas salieron a recibir a las ilustres visitas, 11 naves escuelas de diferentes países. Revuelo también había en el cielo, con seis helicópteros girando alrededor de los veleros, y además en los cerros que dan a la bahía, donde se había instalado mucha gente para ser testigos de una tarde memorable.

Poco después de las 13 apareció la primera silueta trazada con palos altos y desnudos (las velas estaban plegadas) de la colombiana Gloria. Luego, con la misma silueta y su poderoso cóndor andino tallado como mascarón de proa, asomó la Esmeralda, de Chile. Tercera, por fin, la argentina Libertad, con sus velas desplegadas y su tribulación formada en cubierta y su banda saludando el caluroso recibimiento. Sí, se la veía bella.

La regata es para celebrar los bicentenarios de los primeros gobiernos patrios de Chile y Argentina, los países organizadores, y partió el 7 de febrero de Río De Janeiro. Venía de pasar por la Isla de los Estados y, después de detenerse 3 días en Ushuaia, llegará al Cabo de Hornos y desde ahí comenzará a subir por las aguas del Pacífico para detenerse en puertos de Chile, Perú, Ecuador, Colombia Venezuela, República Dominicana y, finalmente, México. Después de la Libertad, arribó Europa, de Holanda, mientras que las demás venían bastante más retrasadas. Desde la Base Naval se las saludó con cañonazos de salva, mientras la gente abría grandes los ojos desde la costa.

Emoción cordobesa

Emocionado, Sergio Aguirre, pensaba que acaso era uno de los últimos espectáculos que vería en la bahía. "Pasa que me jubilo pronto y me vuelvo a Córdoba. He pasado aquí 17 años; ya quiero estar allá", decía con la miradafija en lasfragatas.