La fotografía y la moda
Consejos para lucir elegantes en el portarretrato
Para retratarnos, ¿qué traje es propio? Por regla general, cuando resolvemos hacernos un retrato, creemos que lo importante es elegir un traje que nos siente bien y ensayamos veinte peinados para legar a la posteridad un tipo perfecto de mujer. Eso no impide que, al cabo de tres años, (pongamos diez y, a como va la moda, os aseguro que es demasiado), el retrato tenga un aspecto casi ridículo. Cierto es que ahora nos parece el "non plus ultra" del buen gusto, todos los perifollos que nos hemos puesto. Nuestras hijas –pensamos satisfechas- no podrán inventar nada más elegante, más bello, y admirarán nuestra originalidad, nuestros adornos, etc. Veinte años después, las hijas sonreirán al contemplar los retratos de su madre y de sus abuelas. ¡Cómo! –dirán- ¿Usaban unas mangas tan absurdas, con las cuales sus brazos parecían visiones?. ¡Cómo! ¿Llevaban faldas que las hacían parecer cohetes? Al artista es a quien se debe pedir consejo: "…elegid un peinado sencillo, y si no es traje descotado, procurad ocultar, lo que suele cambiar, las mangas por ejemplo". La Voz del Interior, abril de 1910.

