Kirchner piensa en Carlotto como vice
Aunque hoy las encuestas no le sonríen, el ex presidente observa con optimismo su futuro político. Julián Cañas.
Quienes lo conocen bien y lo visitan seguido en la quinta presidencial de Olivos, aseguran que Néstor Kirchner no disimula su euforia por los últimos acontecimientos de la política nacional. En ese contexto de optimismo, el ex presidente adelantó a sus íntimos que piensa en la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, como una eventual compañera de fórmula para las elecciones presidenciales del año próximo.
"Al frente tendremos a la derecha más rancia, con todo el apoyo mediático. Nuestra apuesta es a este modelo de inclusión y de defensa de los derechos humanos, en todos los sentidos. Estela es una gran defensora de este modelo", argumenta Kirchner, para justificar su mirada hacia la dirigente de las Abuelas de Plaza de Mayo.
De tanto en tanto, el santacruceño pone nombres y apellidos a quienes cree serán sus potenciales rivales en una pulseada por el poder: Julio Cobos y Mauricio Macri.
Por ahora, la postulación de Carlotto es una idea que se consolidará o se disolverá de acuerdo a la marcha del cambiante escenario político. Tampoco se sabe si ella está al tanto de esta estrategia electoral. Pero no hay dudas de que está comprometida con el Gobierno nacional.
"Néstor está entusiasmado y es muy optimista por lo que viene, más allá de que las encuestas hoy demuestren lo contrario", contó un dirigente kirchnerista cordobés, quien suele participar cada tanto en algunas tertulias en la Quinta presidencial, que suelen incluir suculentos asados; "y no de la carne de (Guillermo) Moreno)", aclara la fuente, con cierta dosis de ironía.
Los propios kirchneristas admiten que las encuestas no son alentadoras para el matrimonio presidencial, pero por Olivos soplan aires de entusiasmo. Este estado de ánimo se asienta en los desaguisados de la oposición y en un panorama optimista sobre la economía. "La gente vota con el bolsillo. Si la economía mejora, hay que ver si la gente decide saltar otra vez al vacío, como ocurrió con la Alianza", razonan esperanzados los kirchneristas.
Todos los sondeos indican que hoy Kirchner no podría ganar un probable balotaje. Pero, como todo político, el ex presidente tiene una confianza a prueba de balas. Aunque, más que en sus propias fuerzas, los K confían en la falta de estrategia de sus eventuales rivales.

