Juzgan a la abuela acusada de querer matar a su nieto
El caso provocó conmoción porque involucró a un bebé recién nacido que fue dejado dentro de una bolsa.
La Cámara 6ª del Crimen de la ciudad de Córdoba, integrada con jurados populares, juzga desde ayer a una joven abuela, acusada de tentativa de homicidio en perjuicio de su nieto recién nacido.
Se trata de un caso que en su momento causó honda repercusión pública, porque la criatura sobrevivió casi milagrosamente, a pesar de haber sido envuelta en sábanas y colocada en una bolsa de plástico, que fue cerrada herméticamente.
Hoy, mientras la Justicia juzga a la abuela, el niño se encuentra muy bien, según señalaron fuentes judiciales.
El Tribunal, que preside Alberto Crucella, escuchó ayer la versión de la acusada, Paola González, así como también los testimonios de dos vecinas que socorrieron al bebé.
Para hoy, en tanto, está previsto que declaren médicos que asistieron al niño y los padres del bebé.
Hace más de dos años. El hecho investigado se produjo en la ciudad Capital, el 23 de febrero de 2008, en horas de la madrugada, en una humilde vivienda de barrio Villa Boedo, cuando una adolescente de 14 años dio a luz a un niño en el baño.
En la ocasión, la joven habría sido ayudada por su madre, la imputada Paola González (33), quien, según la acusación tomó al niño, lo envolvió con placenta y cordón umbilical en una sábana, tras lo cual lo introdujo en una bolsa de plástico de color negro, que ató fuertemente.
Luego, la mujer habría dejado la bolsa con el niño debajo de un mueble y horas más tarde trasladó a su hija a la Maternidad Provincial, en el vehículo de un vecino.
Mientras, el bebé que había quedado debajo del mueble, fue rescatado por varias vecinas, alertadas por los hermanos menores de la parturienta.
Estas mujeres fueron las que socorrieron al niño, lo sacaron de la bolsa casi asfixiado y le dieron calor, mientras esperaban la llegada de una ambulancia del servicio 136, que lo llevó a la Maternidad.
En el centro de salud, los médicos se dieron cuenta de que la chica había dado a luz y el bebé no estaba. Tras hablar con ella, la jovencita confesó todo.
Una de las pruebas claves contra la acusada es el testimonio del joven papá del bebé. El chico dijo que su suegra nunca aceptó el embarazo y se volcaba por hacer un aborto.
El bebé (ya tiene 2 años) se encuentra, por disposición de un juez de menores de Córdoba capital, en manos de un familiar directo.
Trascendió que, una vez que concluya el juicio, el niño podría ser dado en adopción a otra familia.

