Habrá causa propia para las cuentas
Marijuan desestimará sumar al caso Picolotti la denuncia contra Juez por depósitos en paraísos fiscales.
Buenos Aires. El fiscal federal Guillermo Marijuan recibió ayer de la jueza María Servini de Cubría, a cargo del juzgado federal número 1 porteño, la denuncia sobre las supuestas cuentas bancarias en los paraísos fiscales de Bahamas e Islas Caimán con las que tendría relación el senador nacional Luis Juez.
El envío es para que el fiscal determine si amplía o no con esa investigación el objeto de la denuncia en la causa en la que Juez está investigado por supuesta malversación de fondos enviados por la entonces secretaria de Medio Ambiente de la Nación Romina Picolotti cuando él era intendente de la capital provincial.
Fuentes cercanas a la fiscalía adelantaron a La Voz del Interior que hoy mismo Marijuan desestimará la posibilidad de incorporar esta denuncia a la causa anterior. "No tiene relación con el objeto procesal (de la investigación por los fondos de Medio Ambiente)", evaluaron.
Por eso la resolución que tomará el fiscal será la de solicitar que la investigación sobre las supuestas cuentas bancarias en las que tendría que ver Juez sea una causa aparte y por tanto sorteada entre los seis jueces federales con jurisdicción en esta capital.
La investigación se refiere a tres supuestas cuentas en bancos de aquellos paraísos fiscales por un total de 5.090.000 dólares en las que Juez y su hermano Daniel aparecen como autorizados a mover los fondos.
La primera denuncia en ese sentido consistió en un correo electrónico que le llegó al fiscal federal Jorge Di Lello, quien lo acercó al juzgado de Servini de Cubría. Poco después, todo a comienzos de la semana pasada, una mujer dejó en la mesa de entradas del mismo juzgado una denuncia escrita que contenía datos coincidentes con la primera acerca de las supuestas cuentas bancarias presuntamente relacionadas con Juez.
La segunda denuncia tiene rasgos por lo menos curiosos. Se trata de un escrito de tres páginas redactado en términos jurídicos y la presentación no la hizo una cordobesa, como había trascendido, sino una mujer con domicilio en Buenos Aires, de nombre Ramona y con un DNI cuyo número sería inferior a 1 millón, por lo que se trataría de una anciana, según fuentes judiciales consultadas por este diario.
El domicilio de la denunciante, además, está en una calle del elegante barrio porteño de Palermo Chico. Un dato contrastante con la grafía de su firma al pie del escrito: "Los rasgos de su firma con el nombre y apellido son rústicos", observaron las fuentes.

