Gobernadores piden juntos por sus deudas
Creen que antes de discutir la coparticipación deben tener resuelto el tema de sus pasivos.
Buenos Aires. Algunos lo hicieron con mayor énfasis, otros con su asentimiento en silencio. Pero todos coincidieron en la urgencia del reclamo al Gobierno nacional acerca de empezar a resolver el problema de las deudas del conjunto de las provincias.
La posición de conjunto la adoptaron los doce gobernadores -10 oficialistas y dos aliados- que, convocados ayer por el jefe del PJ, Néstor Kirchner, se reunieron en la Casa de Salta de esta capital con el propósito formal de debatir acerca de una nueva ley de coparticipación.
Convocante del encuentro y destinatario del mensaje, Kirchner, sin embargo, no asistió. El anfitrión Juan Urtubey dijo en dos ocasiones que el ex presidente estaba retrasado, pero al promediar el encuentro hizo su aparición el ministro del Interior, Florencio Randazzo, por encomienda de Kirchner.
No sólo con su ausencia desairó a los gobernadores, que recién digirieron el faltazo con un locro, empanadas y un malbec salteño (el mejor que se produce hoy en el país), en el almuerzo de cierre, del que desistió de participar Schiaretti. Por la tarde, durante la reunión del Consejo Nacional del PJ en la sede de la CGT, Kirchner hizo de la coparticipación "el tema central", según dijo el jefe sindical Hugo Moyano.
La deuda de las provincias la instaló, sorpresivamente, el jefe de los senadores oficialistas, Miguel Ángel Pichetto. Dijo que no cabía abordar el debate de una nueva coparticipación sin antes atender el problema del endeudamiento, en su caso, de Río Negro.
La posta la tomó el ministro de Economía bonaerense, Alejandro Arlía, en representación del gobernador Daniel Scioli (estaba con la Presidenta en un acto en La Plata). Y la siguió Schiaretti: el cordobés insistió en la posición que sustenta desde que se instaló el debate sobre el uso de reservas del Central para el pago de la deuda externa. Planteó la necesidad de sancionar una nueva ley de refinanciamiento de las deudas provinciales hasta 2030, con una tasa anual de 6 por ciento.
La propuesta caló entre los gobernadores, sobre todo en aquellos más apremiados por el endeudamiento. Alguno sugirió que el uso de reservas para la deuda provincial podría ser una modificación en el proyecto de ley en debate en el Senado que presentó el justicialista Luis Verna. Otros, como Schiaretti, postulan "una nueva ley".
Pero lo cierto es que al final de la reunión, el dueño de casa tuvo que hacerse cargo del tema, aun cuando para Salta no sea un problema grave. Dijo en conferencia de prensa Urtubey: "Así como el Estado nacional ha venido con una adecuada política de desendeudamiento en los últimos años, entendemos que deben generarse las condiciones para que el consolidado de las provincias pueda transitar por el mismo camino".
La cuestión va al meollo de la política del Gobierno nacional. Sucede que las Provincias tienen que negociar cada año un Programa de Asistencia Financiera cuyo cumplimiento es objeto de condicionamientos por parte de la Rosada.
Una fuente próxima a la Presidenta terminó por admitir la demanda de los gobernadores. "Los muchachos (gobernadores) quieren una señal más clara en cuanto a la resolución del tema de la deuda", dijo a este diario. Kirchner, de haber asistido, se habría visto en el apuro de tener que dar una respuesta. Por lo demás, los gobernadores acordaron postergar una nueva ley de coparticipación. En cambio decidieron que los ingresos de 2011, superiores a los de 2010, sean destinados por una ley específica a un "fondo de convergencia" a repartir entre las Provincias, según criterios que serán discutidos en lo que resta del año.

