El régimen del imposible consenso
Los gremios se oponen a cualquier cambio y el Gobierno no se comprará un nuevo conflicto. Virginia Guevara.
En febrero, los representantes de los gremios estatales defendieron el actual régimen jubilatorio pero se mostraron dispuestos a dar la discusión previsional que les había propuesto, al inaugurar el período legislativo, el gobernador Juan Schiaretti. Ayer, en cambio, le cerraron la puerta a cualquier posibilidad de cambio.
Era la respuesta obvia y desde la óptica gremial sobran los motivos para que así sea: es inimaginable una reforma que sume beneficios a los pasivos cordobeses, que hoy gozan de un haber medio mayor al de los activos.
En cambio, hubo una señal judicial que encendió todas las luces de alarma: el Tribunal Superior ratificó –al expedirse sobre la emergencia previsional– su criterio respecto a que el 82 por ciento móvil que la Constitución garantiza se refiere al salario líquido y no al bruto de los activos, que es el que hoy se aplica. Es ni más ni menos que el criterio adoptado por el ex gobernador Ramón Mestre en su decreto 1.777, que eliminó el déficit previsional a costa de reducir un 18 por ciento las jubilaciones.
Además, la Caja sostiene que para hacer sustentable este esquema que hoy depende de Anses, se deberían armonizar con la Nación algunos aspectos –hoy sólo se aplica la misma edad jubilatoria– y esto inexorablemente representaría pérdidas para los futuros jubilados.
Schiaretti tiene mayoría legislativa, pero no parece dispuesto a usarla en un tema políticamente tan sensible como las jubilaciones. Aspiraba a un cambio consensuado que no será posible. Todo indica que no habrá ningún cambio y que el próximo gobernador tendrá una tarea titánica a nivel previsional: cuando asuma, se encontrará con un déficit enorme –en 2009 fue de 1.129 millones– y con el fin de acuerdo que garantiza asistencia de Anses durante 2010 y 2011.
Los gremios tienen un interés legítimo en mantener las cosas como están. También tienen respaldo legal y plena confianza en que la Nación seguirá aportando al sistema previsional 249 pesos por cordobés, siendo que por cada santafesino pone 150 y por cada bonaerense, 143.
Hoy, las cartas parecen echadas. Serán los candidatos a gobernar Córdoba desde 2011 los que deberán proponer qué hacer con un sistema previsional al que le faltan tres de cada 10 pesos. A no olvidarlo en la campaña.

