Distanciados por la fecha de los comicios
De la Sota pretende que Schiaretti convoque a elecciones provinciales en julio de 2011. El gobernador se resiste y quiere estirar los plazos. Julián Cañas.
Por estos días, José Manuel de la Sota cultiva un bajo perfil. Pero sus allegados dicen que está en acción. En silencio, el ex gobernador mueve sus piezas y prepara la oficialización de su candidatura para tratar de volver a la Casa de las Tejas.
En este contexto, existe una cuestión que ya genera roces con Juan Schiaretti: De la Sota pretende que los comicios provinciales se adelanten para julio del año próximo.
El gobernador considera “lógico” despegar los comicios locales de los presidenciales, pero pretende estirar los plazos lo más que se pueda: no quiere licuar su poder mucho antes de entregar el mando.
Con la confirmación que hizo el ministro del Interior, Florencio Randazzo, de que no habrá adelanto de la elección nacional, Schiaretti repasa el calendario y considera que setiembre de 2011 es una fecha adecuada para que los cordobeses elijan a su sucesor.
Schiaretti medita y hará todo lo posible para no vaciar de poder a su gestión antes de tiempo. Si se cumpliera con el deseo de De la Sota de votar en julio de 2011, los comicios internos del PJ se deberían hacer en marzo o abril. Con lo cual, la campaña se lanzaría en el arranque del próximo verano. “Qué capacidad de decisión política le quedará a Schiaretti, si casi un año antes de dejar el poder, De la Sota es el candidato del PJ”, razonó un legislador provincial, incondicional del gobernador.
De la Sota no se deja ver en público, pero su actividad política es febril, como la calificó un dirigente de su entorno. Mantiene diálogo con la cúpula del poder K, a través del influyente ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. Tuvo un reservado encuentro con Daniel Giacomino –revelado por este diario– para sondear la estrategia del intendente de Córdoba, en cuanto a la fecha de los comicios capitalinos.
El ex gobernador aspira a que la elección del sucesor de Schiaretti se haga despegada de la presidencial y de la municipal de Córdoba. Las razones son políticas, y en beneficio propio. De la Sota cree que al PJ le será difícil retener el poder a nivel nacional. Por otro lado, las encuestas le marcan que la Capital sigue siendo el territorio más hostil para sus aspiraciones de volver al poder. Entonces, De la Sota prefiere competir sin lastres en la carrera por la Gobernación.
Pero la estrategia delasotista tiene un obstáculo: Schiaretti piensa que la elección provincial se puede hacer el primer domingo de setiembre, y las internas, en julio del año próximo.
Por ahora, las urnas están bien guardadas, pero algunos dirigentes ya las quieren lustrar.

