Con 20 años, ya es funcionario municipal
Desde los 18 es director de Planificación y Programas Municipales. Dice que a los jóvenes hay que escucharlos.
Mientras organizaba su viaje de egresados a Bariloche y pensaba qué carrera iba a elegir después del secundario, Luciano Flesman recibió la propuesta de colaborar en la gestión municipal de su pueblo, Corral de Bustos.
“Fui militante del peronismo desde los 13 años, pero el punto determinante fue el secretario de Gobierno. Él era mi profe en el secundario, teníamos afinidad y compartíamos la posición política”, dice Luciano, para explicar cómo llegó a donde llegó.
El profesor le propuso trabajar en la Municipalidad, y él pidió pensarlo un tiempo. Primero aceptó ocupar un puesto de pasante, para ver si realmente le gustaba. Tres meses después y con 18 años recién cumplidos, asumió como Director de Planificación y Programas Municipales. Dice ser el funcionario más joven de Córdoba.
“El área es nueva, fue creada cuando yo asumí. Me encargo, por ejemplo, de asistir al Ejecutivo en la articulación de las relaciones con la comunidad y los organismos del ámbito nacional y provincial, y de presentar y coordinar proyectos de planificación”, explica. Dice que tiene mucha libertad a la hora de trabajar, y que “ser joven” no es un impedimento a la hora de hacer política. “Sólo es cuestión de tener vocación y saber organizarse”, señala.
–¿Qué opinan tus amigos de tu actividad política?
–Algunos me dicen que estoy loco, otros me alientan a seguir (risas). Igual, no hablamos de mi trabajo todo el tiempo. Sólo lo hacemos cuando tengo que suspender las salidas o me ven en la tele. Tengo una vida normal, salgo a los boliches, estudio, voy a trabajar con jeans y remera. Tengo 20 años, también quiero disfrutar. Pero si me sale algo de la “Muni”, lo hago, y los chicos lo entienden.
Los jóvenes y la política
“No veo a los jóvenes tan involucrados en la política como los adultos, pero hay compromiso por parte de algunos”, dice.
–¿Qué creés que habría que hacer al respecto?
– Creo que hay que escuchar a los jóvenes, darles más participación y ver cuál es su forma de interpretar la realidad.
El uso de las nuevas tecnologías también me parece muy útil para llegar a ellos y divulgar las ideas, porque ese es uno de los lugares donde más frecuentemente se manifiestan.
Luciano indica que para él, es una “satisfacción muy grande” ver que los proyectos que él lleva adelante se concretan.
“La política se trata de tomar decisiones”, señala.
Una de las que tomó hace poco tiempo este joven funcionario, fue la de implementar un proyecto de alumbrado público de luces de bajo consumo. “Una led equivale en materia de consumo, a 15 de lámparas comunes, lo cual representa un ahorro energético importante, pero también económico: con este sistema, la Municipalidad paga entre 200 y 250 mil pesos anuales menos”, explica.
Lejos de los extremos
–¿De qué partido sos?
–Yo soy del partido peronista, pero dentro de él, no me inclino por la posición provincial ni la nacional. Tengo buena relación con los dos. Esto me trajo problemas en las últimas elecciones donde había representantes de las dos instancias, estaba entre la espada y la pared, entonces decidí retirarme de la cuestión por un tiempo.
–¿Y qué opinás de la gestión de Cristina Fernández?
–Hay cosas que resalto, como la defensa de los ideales es del partido. Eso no significa que esté aferrado ni salga a defender todo. Por ejemplo, con el tema de la remoción de Redrado del Banco Central, yo tengo un trato muy cercano con ese funcionario, lo conozco como profesional y después de esto, voy a continuar normalmente con la relación que tenía. No soy extremista ni fanático por una posición, siempre trato de ir por el acuerdo.
Como buen político, Luciano evita posicionarse de manera directa y recurre a algunos clichés. Dice que no sabe quién será el próximo presidente, y que optar por un nombre “sería muy prematuro”.
Viaje diario
Estudiante. Luciano cursa el tercer año del Profesorado de Historia en un terciario de Monte Maíz. Viaja todos los días, pero manifiesta no cansarse. "Al principio me costó adaptarme, pero después entendí que la clave es saber organizarse".

