Compleja sesión por el impuesto al cheque
Menem le permitió al oficialismo ratificar a Marcó del Pont y complicar la aprobación de cambios en el tributo.
Buenos Aires. Carlos Menem se convirtió ayer en un hombre clave para el Gobierno nacional.
A pesar de los conocidos enfrentamientos políticos y la inquina personal que mantiene con el matrimonio Kirchner, Menem fue decisivo en la aprobación del pliego de Mercedes Marcó del Pont para la presidencia del Banco Central y para que la oposición se le complicase sancionar la coparticipación total del impuesto al cheque.
Por tratarse de una norma impositiva, la modificación de esa norma requería de 37 votos a favor, que pasada cerca de la medianoche, con Menem ausente, la oposición no lograba reunir.
Por eso, referentes del sector anti K dieron una nueva redacción al dictamen mayoritario que cambia la ley de cheque a fin de eludir la exigencia reglamentaria de contar con 37 votos positivos para la norma.
El nuevo texto se limitaría a proponer la derogación del artículo segundo de la ley 25.413, que establece un sistema de reparto de 70 por ciento a favor de la Nación y 30 para las provincias, por lo que, opinan, bastaría tener una mayoría simple sobre el sufragio que consiga el oficialismo.
Al eliminarse el artículo mencionado, el gravamen del cheque pasaría a ser regido por el sistema general de coparticipación que distribuye la totalidad de los fondos.
El oficialismo resistía esta interpretación, lo que estiraba la sesión entrada la madrugada. El encargado de hacer la interpretación era el vicepresidente Julio Cobos, uno de los referentes de la oposición.
En el caso del pliego de Marcó del Pont en el Banco Central, el oficialismo y sus aliados consiguieron sólo un voto más (35) que la oposición ya que el ex presidente decidió abstenerse. En caso de haberse sumado a los otros senadores opositores, Menem habría puesto a Cobos otra vez en la obligación de desempatar y al arco anti K en las puertas de un triunfo importante.
Minutos después, cuando el Senado comenzó a debatir la coparticipación plena del impuesto al cheque, que tiene por fin darle a las provincias casi 10 mil millones de pesos que hoy concentra la Nación, el senador por La Rioja decidió marcharse del Palacio Legislativo. Esto provocó estupor en algunos opositores ya que sin el voto de Menem sólo reunían 36 sufragios para aprobar la iniciativa federalista, uno menos de la "mayoría absoluta" de 37 que exige la Constitución para las leyes que distribuyen entre los estados recursos públicos.
Al cierre de esta edición, los senadores debatían denodadamente sobre la nueva distribución del impuesto a los débitos y créditos en cuenta corriente. Aunque el kirchnerista Luis Viana (Misiones), anticipó su voto a favor de la propuesta ya que en setiembre del año pasado presentó un proyecto similar, al conglomerado opositor no le daban los números para lograr la media sanción. Es que entre ellos está de licencia la rionegrina María Bongiorno y Menem se había retirado del Congreso junto a su pequeño equipo de colaboradores. La actitud del riojano despertó todo tipo de comentarios que alertaron de una "arreglo" con el kirchnerismo para conseguir su inmunidad en las innumerables causas judiciales en las que está procesado.

