Cobos admitió "presiones" y Fernández lo comparó con Heidi y lo llamó "irresponsable"
El vicepresidente dijo que los funcionarios que lo critican por avalar la votación en el Senado en la que se dio media sanción a la modificación del impuesto al cheque son "irrespetuosos".
El vicepresidente Julio Cobos respondió hoy las duras acusaciones de las que fue objeto durante toda la semana, al expresar que "ya no quedan descalificativos" contra su persona, pero el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, renovó la embestida, al afirmar que se ubica en el rol de "Heidi" para quedar como "el bueno".
Al funcionario se sumó el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, quien consideró que "hay una distorción muy clara" en el rol que cumple Cobos en el Gobierno, al estar enfrentado con el kirchnerismo, e incluso ser considerado como uno de los presidenciables del espacio opositor.
Cobos calificó de "irrespetuosos" a quienes lo tildaron de "croupier del Senado" y de haber "usurpado el cargo" de vicepresidente, como lo hicieron la presidenta Cristina Kirchner y el jefe de la CGT, Hugo Moyano.
"No quedan descalificativos en la lengua española para la figura del vicepresidente", protestó Cobos en declaraciones a radio Mitre.Cobos fue duramente embestido por el Gobierno luego de avalar la votación en el Senado en la que se dio media sanción a la modificación del impuesto al cheque.
Al destacar la función del Poder Legislativo, que pudo sesionar el miércoles luego de varias sesiones frustradas pese a la reticencia del bloque oficialista, estableció: "Si en el Parlamento no parlamos, entonces øpara qué estamos?".
"La dignidad no la voy a negociar, voy a seguir diciendo lo que pienso, no voy a callar", advirtió el mendocino.
Asimismo, afirmó en entrevistas con diarios porteños que "nadie más se va a dejar intimidar por la Presidenta", luego de la media sanción al proyecto de reforma del impuesto al cheque, y reclamó a Moyano que "se dedique a defender a los trabajadores y no a intimidar a otros gremios para sumar afiliados al suyo".
Cobos pidió al gobierno que se ocupe "de la inflación y de la corrupción" en lugar de hacerlo blanco de las críticas.
El vicepresidente, además, sostuvo que la andanada de críticas que le propinó el oficialismo constituye una presión para sus próximos pasos, pero recalcó que no piensa en renunciar, como pretende el Gobierno.
"No hace falta que lo diga, este tipo de desacalificaciones son presiones hacia uno", declaró y aseguró que "nunca" pensó en abandonar el cargo, ya que no tiene "derecho a renunciar".
"Acá el problema es Cobos haga lo que haga. Todos pueden hablar de inflación, menos Cobos", se quejó y acotó: "Voy a defender mi dignidad, como lo he estado haciendo, hasta que termine mi mandato".
Consultados sobre si era un "deporte pegarle" a Cobos, dijo "Parece que sí, haga lo que haga" y observó que, según el kirchnerismo, "Tengo que estar como una maceta: no puedo opinar, no puedo visitar cualquier lugar".
"Creo que no quedan descalificativos en la lengua española para la figura del vicepresidente", lamentó.
En tanto, Scioli sostuvo que "en su rol institucional hay una distorsión muy clara" como cuando el vicepresidente aparece "acompañando a filas de la oposición como el radicalismo".
Pero, llamativamente, al ser consultado sobre la actitud del vicepresidente que fue duramente cuestionada estos días por el gobierno y el oficialismo, aclaró: "No me sumo a eso".
Sarcástico, Aníbal Fernández comparó al vicepresidente con "Heidi", el personaje de cuentos infantiles que vivía en las montañas suizas, al sostener que cuestiona al gobierno nacional "desprovisto de toda responsabilidad".
El ministro lo desafió a que denuncie ante la Justicia algún "hecho puntual" de "corrupción" en el Gobierno si conoce un caso al respecto y le reclamó que deje de hablar de "generalidades".
"Todo lo que él dice, lo dice como si fuera Heidi, que es lo que más me llama la atención, desprovisto de toda responsabilidad: él es el hombre bueno, el hombre austero, el hombre que tiene en claro que tiene que cumplir todo con los mejores", enfatizó el jefe de gabinete.

