Cheque: el Senado intentará coparticipar el impuesto
Si el Senado lo logra y la Nación se “venga” recortando los fondos que manda en forma discrecional a las provincias, Córdoba no perdería recursos, según Iaraf.
Buenos Aires. Hoy es un día clave para el devenir fiscal de las provincias. El Senado intentará darle media sanción a la coparticipación plena del impuesto al cheque entre las provincias y la Nación, lo que les permitirá a las primeras recibir unos 10 mil millones de pesos más de lo que perciben en la actualidad. Sin embargo, la Nación ya advirtió que si la iniciativa opositora sale del Congreso, el Tesoro mermará las transferencias discrecionales –no automáticas y determinadas por ley– que envía a las provincias para recuperar los 10 mil millones de pesos en juego y no desfinanciarse.
En este esquema, Santa Fe y otras 12 provincias saldrían ganando si prospera la propuesta de la oposición, cuatro distritos no tendrían cambios en su situación fiscal –como Córdoba o la Ciudad de Buenos Aires– y siete perderían mucho dinero, como Buenos Aires y Santa Cruz.
Los datos surgen de un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que dirige el cordobés Nadin Argañaraz. El documento compara lo que cada provincia recibe por las transferencias automáticas de recursos y lo que percibieron, en promedio, durante los últimos cinco años por medio de las transferencias no automáticas o discrecionales (transferencias corrientes y de capital).
El caso de Córdoba es llamativo porque por transferencias automáticas recibe 8,5 por ciento de los fondos totales de las provincias (de acuerdo al coeficiente de coparticipación secundaria) y por las transferencias discrecionales o no automáticas percibe un porcentaje idéntico.
Es decir que si la Nación cede a los distritos 10 mil millones del impuesto al cheque, Córdoba percibirá 850 millones de pesos. Pero deberá resignar otros 850 millones de pesos si Cristina Fernández se los cobra recortando las transferencias no automáticas.
El informe del Iaraf sólo contempla la relación que hay entre los recursos que llegan a las provincias de manera automática, según el índice de coparticipación secundaria, respecto a las transferencias corrientes y de capital que hace la Nación (es decir el dinero para el pago de servicios, salarios y obras públicas de ejecución provincial). No tiene en cuenta, debido a la escasa y confusa información oficial, las obras que la Nación ejecuta en cada provincia y son de carácter nacional. Tampoco consideró el financiamiento de las deudas que los distritos tienen con el Tesoro nacional que se instrumenta a través del Programa de Asistencia Financiera (PAF).
La provincia que más pierde si se coparticipa totalmente el impuesto al cheque y la Nación reduce las transferencias discrecionales es Buenos Aires. Esto es así porque su índice de coparticipación secundaria es el 20,7 por ciento y su participación en las transferencias no automáticas es del 28,5 por ciento. Es decir que perdería 7,8 por ciento de los 10 mil millones en juego, unos 780 millones de pesos. Otras provincias perjudicadas son Santa Cruz, La Rioja, Jujuy, San Juan, Misiones y Chaco.
La que más ganaría si avanza la embestida “federal” de la oposición es Santa Fe; recibiría un 3,3 por ciento más, es decir 330 millones de pesos. La siguen Corrientes, Catamarca, San Luis y Mendoza. Los cuatro distritos sin cambios serían Córdoba, Ciudad de Buenos Aires, Chubut y La Pampa.

