Ancelma, la primera intendenta de la historia cordobesa
Entre 1963 y 1966 ocupóel cargo en Embalse. Otra rareza para la época: tenía apenas 32 años.
Embalse. Su nombre quedará grabado en la historia cordobesa como el de la primera mujer intendente que hubo en esta provincia. Se llama Ancelma Emilia Gómez de Acuña, todos la conocen por "Tota" y acaba de ser homenajeada en la Legislatura cordobesa.
Con sus 78 años muy bien llevados, desgrana, con asombroso detalle, fechas y nombres de la gestión que condujo en el municipio de Embalse (Calamuchita) desde 1963 hasta 1966. Incursionó entonces en espacios que décadas atrás parecían vedados para la mujer.
Cuenta que comenzó su trayectoria política en 1957. Apenas 10 años antes la mujer había adquirido derechos para votar y participar en este ámbito.
Ancelma admite una circunstancia de su llegada al gobierno municipal. "Si el peronismo no hubiese estado proscripto en esa elección, no podríamos haber ganado", admitió la mujer que llegó a la intendencia en un pueblo de tradición peronista como pocos. Tanto, que nunca más ganó en Embalse alguien que no fuera justicialista.
Corría el año 1963 y el radical Arturo Illia accedió a la Presidencia, Justo Páez Molina a la gobernación y Ancelma se transformó en la primera mujer intendente de Córdoba. En realidad recordó los votantes no escogían entonces a un candidato a intendente, sino a un grupo de concejales, del que saldría el jefe comunal. El primero en la lista decidió que no iría y ella, con apenas 32 años, aceptó asumir.
"Yo era ama de casa y mi temor era hacer quedar mal al partido si me salían mal las cosas. Algunos dirigentes fueron a hablar con mi esposo, para que me dejara asumir", recordó la mujer.
Ancelma rememoró el asombro que provocó en diputados nacionales que asistieron a un encuentro organizado en Embalse, ya que la anfitriona era una mujer. "Era mujer y tenía 32 años. Es el coraje que te da la edad", apuntó entre risas.
"Era duro, era un municipio muy chico y no había recursos; al mes de haber asumido y ver el estado de las cuentas, me tomé un taxi y fui a la Casa de Gobierno para avisar que renunciaba. Les dije que así no podría hacer ni una obrita del tamaño de un pañuelo". Según señaló, café de por medio, le explicaron que la Provincia no tenía menos dificultades y le prometieron ayuda. Para pagar el primer adelanto de sueldos le pidió un préstamo a su marido. Después vino el golpe de 1966 y el municipio, como casi todos los del país, fue intervenido.
En la Legislatura
"Lo viví con mucha emoción", dice Ancelma Gómez, sobre el homenaje que recibió en la Legislatura.
"Tota" destacó las palabras del legislador peronista Carlos Alesandri, ex intendente de Embalse. "Reconoció que mi casa era la sede radical y también la Unidad Básica, porque mis puertas se abrían para todos", apuntó.

