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Llegó la boleta del gas: 174% más... y falta

Ni siquiera con el aumento del 408 por ciento que se completará en agosto los consumidores estarán pagando lo que cuesta el gas en un país que hoy importa el 40 por ciento de lo que consume.

20 de julio de 2014 a las 12:02 a. m.
Llegó la boleta del gas: 174% más... y falta

A  la casa de Daniel y Cecilia llegó la boleta de gas: 362 pesos por el bimestre mayo-junio, 260 por ciento más que los 101 pesos que pagaron para marzo-abril. Calefón, horno y un calefactor insumieron 371 metros cúbicos (m3) en el bimestre. En mayo-junio de 2013, habían consumido 366 m3 y pagado 132,17 pesos, un tercio de lo que gastaron este invierno.Daniel puso el grito en el cielo y sugirió que de noche, en el momento de apagar la luz para acostarse, el calefactor se apague. Dice que dejarlo es mucha plata, sobre todo teniendo en cuenta que volverá a aumentar el precio del gas una vez más desde agosto.Cecilia se enojó y rechazó la propuesta: argumentó que en teléfono se gasta mucho más, que con 362 pesos no pagan siquiera una cena en un restaurante y que, si no, miren lo que gastan los suegros que viven en Unquillo y no tienen gas: por lo menos, seis veces más que ellos.Daniel tiene razón en que todavía falta una cuota de las anunciadas cuando el Gobierno nacional decidió quitar parcialmente el subsidio a los usuarios residenciales de gas natural que no redujeran el consumo respecto del año anterior. Cómo se calcula La cuenta es así: para una categoría R3-2 (que consume entre 1.250 y 1.500 m3 anuales, como en el caso de Daniel y Cecilia), el precio del m3 de gas estaba desde hace años en 18,9 centavos. Desde el 1° de abril cuesta 49,8 centavos y desde el 1° de junio pasado, 73 centavos. Desde el 1° de agosto costará 96,1 centavos, con lo que completará una suba del 408,4 por ciento. Es decir que, en un invierno, el Gobierno pretende recuperar todo lo que no se ajustó en los últimos años, cuando se decidió subordinar las cuentas fiscales (más holgadas) a las necesidades de la política.En la boleta que acaba de recibir esa familia, de 174 por ciento más respecto del bimestre del año pasado, el gas de mayo recibió un solo ajuste, y junio, dos. En la próxima factura, julio tendrá precio actualizado dos veces, y agosto, tres.Es decir que ni siquiera la siguiente factura reflejará de manera plena el aumento del 408,4 por ciento, aunque históricamente los meses de julio y agosto son los de mayor consumo.El precio pleno estará hacia septiembre-octubre, aunque el menor uso seguramente licuará el impacto.También algo de razón tiene Cecilia: la recién llegada boleta implica 5,9 pesos por día para calefaccionar, cocinar y bañarse con agua caliente. Sigue siendo barato. De fondo Pero el problema es mucho más de fondo: ni siquiera con el aumento del 408 por ciento que se completará en agosto, los consumidores estarán pagando lo que cuesta el gas en un país que hoy importa el 40 por ciento de lo que consume, cuando una década atrás se daba el lujo de abastecer a Chile. Los subsidios al gas se redujeron 20 por ciento y el ahorro al fisco no hace siquiera cosquillas: representan unos 10 mil millones de pesos sobre los 160 mil millones anuales que implican para el Estado asumir ese gasto de los hogares. El grueso se lo lleva la energía. Y ese debate ni siquiera empezó.