Elena intenta no aumentar para no perder clientes
Una quiosquera de barrio Las Magnolias ya no sabe cómo acomodar los precios, que llegan “siempre” con un incremento.
Una quiosquera de barrio Las Magnolias ya no sabe cómo acomodar los precios, que llegan "siempre" con un incremento. Elena quiere mantener a su clientela pero le es difícil con los precios en constante aumento. Prefiere sacarle margen de ganancia pero a la larga tiene que remarcar el valor de la mercadería."La semana pasada me llegó todo con aumento. La Coca Cola de dos litros no retornable y todos los productos retornables tenían un peso de aumento; la de litro y medio, cincuenta centavos más", cuenta Elena.Al agua mineral de medio litro la vende a siete pesos, pero asegura que sólo le gana 20 centavos. En algún momento, tendrá que remarcarla también."Disminuyó mucho la venta. Antes, a la siesta vendía muchísimo; ahora casi nada", se quejó la comerciante.Sobre los cambios de hábitos de sus clientes, Elena aseguró: "Los clientes fijos de las gaseosas siguen comprando pese a los aumentos; los que cada tanto lo hacían, ya no".Elena comenzó a rechazar productos con grandes incrementos en sus precios por la dificultad de poder venderlos a sus clientes.

