Optimismo con prudencia
Desde los mínimos de fin de mayo, los mercados de activos de riesgo mejoraron sustancialmente. El euro recuperó algo de valor y volvió cierta calma a los mercados de deuda europeos. ¿Algo cambió en el fondo? Aníbal Casas Arregui.
Desde los mínimos de fin de mayo, los mercados de activos de riesgo mejoraron sustancialmente. El euro recuperó algo de valor y volvió cierta calma a los mercados de deuda europeos. ¿Algo cambió en el fondo? La situación que subyace sigue siendo delicada. Algunos hechos negativos: Europa sigue sin definiciones políticas y panorama económico sombrío; Estados Unidos se debate entre una fría recuperación y estancamiento, sin indicios claros de la FED; China "desacelerada" y con dudas sobre la fiabilidad de sus estadísticas. Del otro lado de la balanza, se realizan acciones para evitar males mayores: fuertes incentivos en Brasil, el Banco Central Europeo asegurando que hará lo necesario para preservar al euro, miembros de la FED hablando de estímulos. Para inversores: cautela en los mercados de riesgo, priorizando activos con buena renta y mercados olvidados, como Brasil y China. Ante las expectativas de relajamiento monetario, esperamos que el oro continúe el camino ascendente. Argentina sigue con dinámica propia, aislada de los mercados internacionales. Pero el valor de las commodities agrícolas y el esperado repunte de Brasil deberían beneficiarla. Lamentablemente, los cambios en regulaciones y la mayor injerencia del Estado, desanimaron a los inversores de renta variable y fija. Con las tasas implícitas de los bonos, preferimos estos últimos, en particular las nuevas emisiones cortas en "pesos Link dólar", o las muy largas en dólares, sin dejar de lado los cupones del PBI a pesar del aumento en su precio.
* Presidente de S&C Inversiones SBSA

