Mercado. Rentabilidad, bajos precios del metro cuadrado del usado y otros factores clave
Córdoba ofrece gran potencial para invertir y un combo ganador, según tres referentes.
El año 2024 transita su último mes y, luego de un comienzo complicado, algunas variables comienzan a alinearse a favor de Córdoba como mercado testigo del negocio inmobiliario, el desarrollismo y la construcción, según la mirada de tres referentes de la actividad.
“Tenemos todo para ser la plaza más atractiva del país para inversión de inmuebles y, por qué no, de la región. Si bien considero que aún es muy pronto para tratar de competir fuerte con mercados de afuera, porque necesitamos que continúe la normalización de la macro y demostrar estabilidad por un tiempo más prolongado, estoy convencido de que nos tenemos que preparar y trabajar en la marca Córdoba para inmuebles. Si ciertas variables a nivel país nos acompañan, tenemos un combo que nos convierte en un destino clave en un momento ideal para el desarrollo y la captación de inversores para nuestra industria”, dijo Lucas Bergo, socio gerente de Bergo Servicios Inmobiliarios.

Precios atractivos de inmuebles respecto a otros mercados, fuerte perspectiva de aumento de precios y plusvalías, regreso del crédito hipotecario, impacto del blanqueo y la normalización del mercado de alquiler (que motorizó el retorno del inversor con intención de buscar renta permanente) son algunos elementos que componen un panorama alentador. A eso se suma el potencial de Córdoba en términos de ubicación estratégica, amplia oferta inmobiliaria, desarrollistas destacados, ser hub agroindustrial, fuerte legado de la industria automotriz, de la educación, desarrollo de economía del conocimiento (más de 3000 establecimientos relacionados), un importante sector de startups, un polo médico con más de 100 centros de salud público-privados y 20 clínicas y sanatorios privados, entre muchos otros recursos.
“En conclusión, desde el sector inmobiliario debemos ser embajadores y vender a Córdoba como destino para la inversión en inmuebles, destacando el momento y potencialidades de la ciudad, que nos dan una ventaja competitiva respecto a otras plazas de Argentina y, si nos acompaña la macro, también en relación a muchas otras plazas de la región. Estamos entrando en un cambio de paradigma, donde inversores locales que estaban con los ojos puestos afuera hoy están poniendo la mirada nuevamente acá, de manera cauta pero con una notable expectativa positiva”,
remarcó Bergo.
Contexto de referencia
“Es interesante leer las conclusiones de un estudio de la Universidad Di Tella acerca de los valores en dólares del metro cuadrado de las principales urbes de Latinoamérica. Según ese informe, la ciudad más cara es Montevideo; Buenos Aires ocupa el cuarto lugar, con U$S 2.540 por metro cuadrado. En el puesto 11, Rosario (U$S 1.547/ m2); apenas por debajo y en penúltimo lugar, Córdoba, con un promedio de U$S 1.528/m2. Son datos recientes que muestran lo competitivo del precio de la plaza Córdoba en la región, y algo que los inversores valoran: cuál es el porcentaje de recupero anual por las rentas de la inversión”, evaluó Maximiliano López, propietario de López Baena Propiedades.

Córdoba no es sólo precios competitivos en inmuebles, también es una ciudad con dinámica universitaria, cultural, social, con economías agropecuarias e industrias variadas, como la del conocimiento o la salud. Con ese mix de recursos, esta plaza inmobiliaria mantiene y ha visto crecer el atractivo de los inversores.
“El pasado jueves 28 de noviembre se realizó en la ciudad de Buenos Aires el evento organizado por la revista Forbes, denominado Forbes Real Estate. En un disertación conjunta, el economista Federico González Rouco y Santiago Magín (corredor inmobiliario y consultor) expusieron acerca de la conveniencia de alquilar o comprar en el actual mercado inmobiliario. Coincidieron y ponderaron la iniciativa y creatividad de Córdoba y de Bancor, como institución que, a través de sus líneas crediticias para vivienda, impulsaron algo que estaba en vías de extinción: la compra de la casa por crédito bancario”,
destacó López.
Con todo, existen desafíos y materias pendientes por mejorar: una de ellas pasa por la necesidad de que las distintas organizaciones (gubernamentales, institucionales y privadas) que representan a toda la actividad generen criterios y un plan con el objetivo de posicionar a la plaza Córdoba como un lugar seguro y rentable para invertir.
Concurrencias y matices
Según Alejandro Abrate, co-titular de Disset Inmobiliarios, 2024 culmina con números en positivo en varias aristas del real estate cordobés.
“Mientras que los inmobiliarios celebramos un incremento de escrituras de compraventa en el segundo semestre como fruto de la aparición de los esperados créditos hipotecarios y de la estabilidad cambiaria, también se registró una mejoría en la renta que le deja a un propietario su departamento destinado al alquiler”, subrayó el referente.

Ese último punto impacta de manera directa en todos los cordobeses que poseen propiedades destinadas al alquiler con la finalidad de hacer rendir la renta de su departamento. Desde la derogación de la anterior Ley de Alquileres como punto de inflexión y la disminución del valor del dólar de los últimos meses, la rentabilidad que deja una propiedad destinada al alquiler en la ciudad de Córdoba se volvió muy atractiva. En la actualidad se encuentran inmuebles que rinden entre un 7% o un 8% anual, algo que no ocurría desde 2001 y que era impensado en el escenario que se vivió pos pandemia, que dejó una rentabilidad promedio del 2%.
Utilizando como parámetro un departamento de un dormitorio de barrio Nueva Córdoba (que es el producto más consultado de la ciudad y muchas veces el primero que se acomoda pos crisis) se observa un valor promedio de publicación en diciembre de 2024 para la venta de U$S 70 mil y un promedio de alquiler de U$S 302, lo que arroja un valor de renta actual del 5,4%.
“Además, todos los análisis y datos apuntan a que los valores de venta todavía están atrasados. Si comparamos el producto a estrenar con el usado promedio de 10 años, todavía tenemos un 20% de diferencia. Estos números indican que estamos en un momento ideal para invertir en inmuebles, no sólo por los valores récord de rentabilidad de los alquileres sino también porque se espera un revalúo de las propiedades, lo que en números finales aumenta la rentabilidad y permite recuperar el valor invertido de manera aún más rápida”,
concluyó Abrate.


