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La situación de los alquileres en Villa Cabrera y Alta Córdoba

Balance de la actividad al cierre del primer semestre y expectativas para los próximos meses, según referentes del sector.

16 de agosto de 2023 a las 10:17 a. m.
La situación de los alquileres en Villa Cabrera y Alta Córdoba
Alta Córdoba: muy buscada por gente joven, en general recién recibidos que incursionan en sus primeros trabajos y buscan departamentos de uno o de dos dormitorios aptos para realizar home office.

En la ciudad de Córdoba hay zonas que funcionan como termómetros de la actividad a distintos niveles. En el caso de las operaciones de alquiler, Villa Cabrera y Alta Córdoba son dos barrios “testigo” a la hora de monitorear ese mercado.

En lo que va de 2023, Villa Cabrera se ha convertido en un punto de referencia deseado entre quienes que buscan un lugar para establecerse en zona norte. La comodidad de sus servicios y la sensación de comunidad que se respira en el aire atraen a una multitud de personas que anhelan encontrar un hogar allí. Sin embargo, esa creciente demanda ha planteado un desafío significativo, por la limitada oferta de viviendas disponibles en alquiler.

“La alta demanda de alquileres de viviendas en este barrio resulta de diversos factores. En primer lugar, la ubicación estratégica cercana a centros de empleo, colegios, el shopping y zonas recreativas lo convierten en un lugar ideal para familias, profesionales y estudiantes por igual. Además, el constante crecimiento económico y la inversión en infraestructura en la región han atraído a nuevos residentes que buscan aprovechar las oportunidades disponibles”,

dice José Di Giorno, dueño de José Di Giorno Inmobiliaria.

Pese a esa creciente demanda, la oferta de viviendas en alquiler no ha logrado mantenerse a la par.

“Varios factores pueden explicar esa escasez: uno de ellos pasa por el hecho de que los propietarios pueden estar reticentes a poner sus viviendas en oferta, ya que muchos han optado por el mercado de venta debido a que no ven beneficiosa a la Ley de Alquileres”, afirma el referente.

Como resultado, el descalce entre oferta y demanda han generado una competencia feroz entre posibles inquilinos: lo que se ofrece puede agotarse en cuestión de días, dejando a muchos sin opciones viables. Además, esa situación ejerce presión sobre los precios, lo que puede dificultar el acceso a viviendas para algunos interesados. Las expectativas a futuro son auspiciosas, debido a las próximas elecciones y a la promesa de modificar la Ley de Alquileres por una más beneficiosa para las partes.

“Siempre hay que tener en cuenta que es más conveniente tener una vivienda ocupada en alquiler que desocupada, ya que eso ocasiona riesgos de desmejoramiento del inmueble o posibilidades de usurpación. El alquiler es una manera de obtener una rentabilidad anual y, aunque en la coyuntura sea menor a la esperada, tiene devolución”, subraya Di Giorno.

Villa Cabrera: la comodidad de sus servicios y la sensación de comunidad que se respira en ese barrio atraen a muchos interesados en alquilar.
Villa Cabrera: la comodidad de sus servicios y la sensación de comunidad que se respira en ese barrio atraen a muchos interesados en alquilar. (Gentileza Di Giorno)

La situación en Alta Córdoba

“En Alta Córdoba se sigue sosteniendo una escasa oferta junto a una alta demanda de alquileres, quizás ya no tanto por parte de estudiantes en los últimos meses, pero sí de la mano del mercado de siempre: gente joven, en general recién recibidos que incursionan en sus primeros trabajos y buscan departamentos de uno o de dos dormitorios aptos para realizar home office”,

describe Christian Antonini, titular de Inmobiliaria Antonini.

Si bien a partir de julio pasado salieron más unidades al mercado (gracias a que finalizaron los primeros contratos de locación desde la entrada en vigencia de la Ley de alquileres hace tres años), no alcanzaron a cubrir la alta demanda en el barrio: se alquilan en muy poco tiempo y a precios bastante más elevados.

“Los departamentos de un dormitorio rondan entre $ 90.000-$ 110.000, y los de dos dormitorios entre $ 140.000- $ 160.000. Los interesados los van a ver sabiendo que si no los reservan rápido los pueden perder, y además entienden que, si bien los precios son altos, se deprecian rápidamente, ya que están firmando un contrato con ajustes anuales y por tres años”, explica el referente.

La mala experiencia que tuvieron muchos propietarios con los contratos anteriores los han llevado a realizar prórrogas por algunos meses a la espera de un cambio en la normativa, a retirar del mercado sus inmuebles para ponerlos a la venta, a realizar contratos informales e ilegales por su cuenta (con ajustes semestrales por dos años) o a subir los precios para cubrirse. “Como conclusión, tenemos una ley que no es acorde a la situación de inflación actual. Desde hace tiempo provoca importantes distorsiones en la oferta y la demanda, que son perjudiciales tanto para propietarios como inquilinos, por lo que resulta imperioso un cambio urgente”, apunta el titular de inmobiliaria Antonini.

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