La casa propia a solo un click
Con el Sistema Nacional de Acreditación de Documentos Inmobiliarios Privados los particulares accederán a la inversión en pozo a través de un crédito hipotecario.
En un trabajo conjunto entre la Secretaría de Vivienda de la Nación y la Cámara Inmobiliaria Argentina se puso en marcha el Boleto Inmobiliario Electrónico, resta que las provincias adhieran a la iniciativa.
"Se trata de un proceso más transparente y menos burocrático para que el consumidor final pueda acceder a la compra de un inmueble en pozo", explicó Virginia Manzotti, vicepresidenta Colegio Profesional de Corredores Públicos Inmobiliarios de Córdoba (CPCPI). Y agregó: "Nuestro Colegio Profesional trabajará en la provincia para que Córdoba se sume a dicho sistema buscando menos burocracia, más transparencia y acceso a la compra en pozo"

Con esta nueva herramienta los interesados en invertir en pozo (inmuebles en estado de proyecto) podrán hacerlo a través de un crédito de características hipotecarias, lo cual por otro lado reactivará la tarea de desarrollistas y Pymes dedicadas a la construcción.
A su vez, el boleto digital agilizará la tarea de los actores involucrados: corredores públicos inmobiliarios, martilleros, escribanos, entre otros ya que en un mismo sitio virtual tendrán la información necesaria para concretar las ventas de inmuebles.

Mayor transparencia
El sistema admite el proyecto, el cual se evalúa y a prueba de acuerdo al cumplimiento de los requisitos. El desarrollista además contrata un seguro y busca financiamiento en bancos.
Al aprobarse se contrata un corredor público inmobiliario matriculado quien tendrá el deber de comercializarlo.
Respecto al interesado en adquirir la propiedad hace la reserva con una firma digital que se gestiona gratuitamente.
El corredor público inmobiliario carga el pedido del crédito y el banco lo aprueba según las condiciones que cumpla. Con el crédito autorizado se genera el boleto inmobiliario electrónico, que se envía al registro de la propiedad al abonarse el 25 por ciento del inmueble que queda afectado al propietario.

