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Nissan Frontier, como nunca la viste

Conocimos el costado más salvaje de la pick-up cordobesa. Una prueba off-road  extrema por dunas y zonas rocosas fue el escenario donde la pusimos en acción.

23 de diciembre de 2019 a las 09:50 a. m.
Elvio Orellana
Nissan Frontier, como nunca la viste

Planificar una escapada en una "chata" tiene el plus de incursionar por terrenos naturales, muchos de los cuales serían imposibles de recorrer en otro tipo de vehículo.

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Off-road extremo o complejo es la denominación con la cual se conoce a los tramos exigentes que requieren de un vehículo con aptitudes para el fuera de pista y de un piloto con técnica de manejo. Los dos requerimientos estaban latentes: la Nissan Frontier nunca había sido protagonista de una prueba exigente, propuesta por la marca. Quien escribe participó de varias travesías 4x4, pero nunca incursionó por zonas desérticas con dunas empinadas como las de Nihuil (ubicadas en San Rafael, Mendoza).

Pergaminos para el off-road

Desde que la pick-up de Nissan se produce en Córdoba (este año se fabricaron 14 mil unidades, de las cuales 10 mil se exportaron a Brasil y el resto abasteció al mercado interno) hubo un arduo trabajo para adaptarla a las exigencias de nuestra geografía. De cara a un recorrido dificultoso, disponer de una tracción 4x4 con una caja reductora con baja es primordial, y la Frontier la ofrece desde su versión SE  (cuenta con 4 alta, 4x4 baja y bloqueo).

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Sin embargo, hay que recriminarle la ausencia del bloqueo de diferencial trasero, algo clave para salir de una situación compleja.

En la piel de un “dakariano”

La idea de arrancar temprano para internarnos en Nihuil (un colosal desierto de arena conformado por enormes dunas de hasta 200 metros, que formó parte de varias ediciones de la competencia del Dakar) tenía un gran objetivo: escapar a las altas temperaturas (a las 8, el termómetro de la Frontier marcaba 34°) y evitar que la arena pierda la poca humedad que recibe a la noche.

"Esta arena es mucho más fina, abrasiva y no tiene nada que ver, por ejemplo, con la arena de la costa argentina", recalcó uno de los guías locales que hicieron de soporte a la pequeña caravana.
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Devorados por la arena

A poco de iniciar el trayecto y abandonar la zona más firme de un sendero, las pick-ups quedaron inmersas en un mar de arena suelta, donde mantener una trayectoria prolija y divisar con claridad lo que estaba por venir dificultaba el manejo. Con la 4x4 baja activada y con el objetivo de que la arena no devore la parte baja de la camioneta, el mérito era llevar una aceleración gradual y sostenida.

El motor 2.3 con dos turbos de 190 CV de 450 Nm sacaba su garra a partir las 2.600 vueltas en este suelo, al compás de un rugido que se hacía eco entre las dunas. La caja automática de 7 marchas ayudó para que nos desentendiéramos de deducir qué marcha colocar y que nunca sacáramos las dos manos del volante. Sí percibimos que, ante una pisada contundente del acelerador, el pase de marcha no fue de los más vivaces.

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De los caminos a las dunas

El mayor desafío que se presentó en el trayecto fueron las dunas. A la primera que apareció, de unos 50 metros aproximadamente, le siguieron otras dos de alturas similares. Luego, empezaron a aparecer otras que las duplicaban en altura.

La idea de subir de un solo tirón, con el motor vivaz y llegar con el impulso al filo de ella (sin ver lo que se encuentra del otro lado) se volvió una gran odisea. En estas situaciones, fueron cruciales los buenos ángulos tanto de entrada (30°), ventral (23°) y de salida (27°), de la camioneta, para no pegar contra la arena y perder el impulso.

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Finalmente, al filo de las dunas, la función que más colaboró fue el denominado “Ojo de Pájaro” que, gracias a una cámara delantera y dos laterales (se ubican en los espejos), proyectan en la pantalla de 8” lo que nos deparaba. En este caso, adelante, y luego, dónde iba pisando la rueda delantera izquierda.

Sacó chapa

Pudimos conocer un perfil de la Frontier que muchos no conocían. “La chata” cordobesa definitivamente está a la altura de sus rivales, cuando se trata de exigirla por terrenos irregulares. Además, pudimos palpar el desempeño de su suspensión trasera al máximo, la cual, pese a que no es independiente (cuenta con un eje rígido), trabaja mucho mejor que las convencionales, puesto que reemplaza los tradicionales elásticos por resortes (con lo que gana recorrido) y brazos longitudinales y transversales.

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Durante todo el trayecto se mostró noble y (un gran dato para cuando uno hace off- road) permite desconectar toda la electrónica para que no intervenga. En resumidas cuentas, es una de las “chatas” más equilibradas, y su base para pelear con las consagradas es sólida. Habrá que darle más tiempo para ver si gana posiciones en el ranking de su segmento.

Ficha técnica

Modelo: Nissan NP300

Fabricada en: Argentina

Motor: diésel de 2.3 litros y doble turbo, de 190 CV y 160 CV (1 turbo)

Caja: manual de 6 marchas, automática de 7

Medidas: largo 5,260 mm; ancho 1,850 mm; alto 1,860 mm.

Distancia entre ejes: 3.150 mm

Capacidad de carga: 995 kilos

Garantía: 3 años o 100 mil kilómetros

Precio: desde $ 1.612.510 (High LE 4×2 MT)

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