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Las huellas del granizo

Su posible caída tiene en vilo a todos los automovilistas. Los talleres especializados nos comentan técnicas de reparación y costos.

26 de noviembre de 2019 a las 08:52 a. m.
Elvio Orellana
Las huellas del granizo
La última caída de granizo fuerte se registró a fines de Octubre en el sur de Córdoba. En general, las tormentas ocasionales vienen acompañadas de una repentina caída de granizo.

Considerado como uno de los perjuicios que más aquejan a los vehículos en esta época del año, el granizo es capaz de estropear el buen estado de un coche en segundos.

Su huella en el exterior de los autos son los conocidos microbollos, esas pequeñas marcas que afectan a la chapa de los coches sin dañar su pintura.

La última caída de granizo fuerte se registró a fines de Octubre en el sur de Córdoba. En general, las tormentas ocasionales vienen acompañadas de una repentina caída de granizo.
La última caída de granizo fuerte se registró a fines de Octubre en el sur de Córdoba. En general, las tormentas ocasionales vienen acompañadas de una repentina caída de granizo.

Malditas marcas

Según Luis Piccari, titular del taller de chapa y pintura Modelo, si bien los microbollos son comúnmente pequeños y sus marcas apenas suelen divisarse en la superficie de la chapa, existen casos en que llegan a tener hasta 10 centímetros de diámetro. "Hace poco recibimos una camioneta con marcas de macrobollos, casi del tamaño de la palma de una mano; en ese caso, las técnicas para tratar microbollos ya quedan obsoletas, porque se produjo un estiramiento de la chapa", explica.

Es importante el tamaño de la marca que dejó el granizo, ya que puede ser microbollo o macrobollo.
Es importante el tamaño de la marca que dejó el granizo, ya que puede ser microbollo o macrobollo.

¿Cómo se arreglan?

Con relación a las técnicas que los chapistas emplean, la mayoría utiliza herramientas similares que actúan en forma de palanca, o los denominados “chupetes”. Por otro lado, existen algunas especiales para cada una de las zonas que componen a un coche. Así, por ejemplo, hay palancas para microbollos en laterales, techo, capó y puertas que permiten arreglarlos sin hacer saltar la pintura.

Existen distintas técnicas, dependiendo la zona hay palancas para microbollos en laterales, techo, capó y puertas que permiten arreglarlos sin hacer saltar la pintura.
Existen distintas técnicas, dependiendo la zona hay palancas para microbollos en laterales, techo, capó y puertas que permiten arreglarlos sin hacer saltar la pintura.

Otra modalidad de reparación es localizar los microbollos con un láser que está ubicado en la punta de una palanca y luego realizar presión sobre la zona dañada, desde debajo de la chapa hacia arriba.

"En general, el arreglo de un microbollo es rápido; depende de la cantidad y de la zona afectada. Puede variar de tres horas a dos días", detalla Piccari.

Los más difíciles

Uno de los principales parámetros que usan los especialistas para determinar la gravedad del deterioro es la zona donde este se produjo. “El microbollo más complicado de reparar es aquel que se produce en la zona de los filos, por ejemplo en el canto del baúl o de una puerta”, sostiene el titular del taller Modelo.

El microbollo más complicado de reparar es aquel que se produce en la zona de los filos puerta, baúl por ejemplo.
El microbollo más complicado de reparar es aquel que se produce en la zona de los filos puerta, baúl por ejemplo.

Finalmente, desde Taller Elías nos dicen que el techo a la altura de los parantes es el sector más complejo de reparar, porque se trata de una zona con refuerzos. Eso dificulta que el bollo pueda ser sacado haciendo palanca desde abajo.

Cotización por zona

A pesar de que los microbollos se reparan uno por uno, por lo general estos no se cobran por unidad sino por la zona en la que se produjeron, el tipo de vehículo (auto chico, mediano, camioneta, entre otros) y por la magnitud del deterioro que presenta la zona afectada.

A pesar de que los microbollos se reparan uno por uno, se cotiza por la zona, el tipo de vehículo y por la magnitud del deterioro.
A pesar de que los microbollos se reparan uno por uno, se cotiza por la zona, el tipo de vehículo y por la magnitud del deterioro.
"Reparar una pieza como un capot (que es lo más común) con unos 5 a 10 microbollos puede oscilar entre $ 5.000 y $ 7.000", nos dice Piccari.