"Voy a priorizar a mis clientes"
Hace 28 años que María Angélica tiene su farmacia en barrio San Martín. El 90 por ciento de sus clientes tiene obra social o prepaga.
Hace 28 años que María Angélica tiene su farmacia en barrio San Martín. El 90 por ciento de sus clientes tiene obra social o prepaga. Asegura que no podría suspenderles el descuento. "Antes había otro poder adquisitivo y la gente no esperaba para autorizar una receta. Venía y compraba de contado", dice.Se define como farmacéutica de las de antes y dice que si tuviera que aplicar la suspensión del descuento a prepagas priorizaría a sus viejos clientes. "Si viene un cliente nuevo, le digo que están suspendidos, pero a los clientes viejos trataría de no dejarlos sin cobertura", cuenta.Sobre la idea de "pamizar" el sistema, entiende que una bonificación del 13,6 por ciento sería buena siempre que las prepagas devuelvan el dinero en 10 días y no en 60, como es ahora."La bonificación es por 'pronto pago', pero no se cumple. A nosotros nos devuelven el dinero a los 60 días, pero a la droguería le tenemos que pagar en 15 días. Nos queda un descubierto", explica. Otro defecto del Pami que para María Angélica no debería copiarse es que la obra social no paga todo en efectivo.

