Viajan con el dinero a Paraguay, pero con miedo
Paraguayos sufren por partida doble: por lo caro que es enviar remesas y por lo devaluado del peso argentino
Paraguayos sufren por partida doble: por lo caro que es enviar remesas y por lo devaluado del peso argentino Sergio Oviedo tiene 33 años y se dedica a la construcción, a cargo de un grupo de albañiles. Vive en Unquillo y hace siete años que vino a la Argentina, donde tuvo un hijo. Otros dos quedaron en Paraguay y padece al tener que mandarles dinero. "Para que se dé una idea: hace dos años el cambio allá estaba a 2,5 por cada peso argentino, hoy está a 0,40; y no cotiza en Uruguay ni en Brasil, así que tenemos miedo de que pase lo mismo", dice. "Antes si enviaba mil pesos, podían vivir dos meses; ahora esos mil pesos que les mando les sirve una semana y encima, para mandarlos, tengo que tener mucho más por los 'impuestos'... tengo que trabajar el doble porque no sirve la plata mía allá", razona. Cuenta que la semana pasada hicieron un depósito de 1.200 pesos y pagaron otros 600 en comisiones.
"Y cuando llega allá, le cobran otro impuesto", asegura. Dice que a veces envía a través de Argenper, que le cobra 51 pesos cada mil que envía, pero requiere que ambas partes cuenten con una cuenta bancaria específica. "Lo que hacemos es viajar, cuando se va uno, todos le dan la platita, el problema es que cuando sale mucho dinero, con 30 mil pesos por ejemplo, si te agarran en Aduana te confiscan todo", advierte. Asegura que muchos compatriotas se están volviendo porque ya no rinde el trabajo local. Como si no bastara, para poder trabajar, tiene que cobrar menos de lo que establece el acuerdo firmado por el gremio de la construcción, Uocra. "Mucha gente baja la cabeza y acepta que nos bajen los sueldos, yo me quiero adecuar a lo que dice la Uocra, pero si pongo esos precios no nos contratan", cuenta. Por semana, un ayudante saca 900 pesos y Sergio sostiene que debería ser más.

