En Primera Persona. “Vi los misiles sobre mi cabeza”: el relato de una cordobesa varada en Dubai tras los ataques a Irán
Fue por un viaje laboral, eligieron quedarse unos días más y no pueden regresar. La joven relató cómo se vive en el país árabe y denunció el rol de la Embajada argentina como un "papelón".
Lo que comenzó como un viaje de trabajo y unos días de relax en los Emiratos Árabes Unidos se transformó en una pesadilla logística y de seguridad. Entre alertas de bombardeos, refugios improvisados y vuelos cancelados, una cordobesa narró a La Voz la incertidumbre de quedar atrapada en medio del conflicto bélico en Medio Oriente.
La joven (quien solicitó anonimato) se encontraba en Dubai participando de un evento anual de su empresa que reunió a unas 2.000 personas de todo el mundo. Tras finalizar sus compromisos laborales el viernes 27 de febrero, decidió quedarse unos días más junto a su equipo para recorrer la ciudad.
El sábado por la mañana, mientras se preparaban para realizar un salto en paracaídas, la realidad de la guerra los alcanzó de forma abrupta. La joven relató que la actividad se "canceló repentinamente porque habían cerrado el espacio aéreo debido al inicio de bombardeos en Irán".
"Un país seguro y neutral"
A pesar de la alarma inicial, los instructores y conductores locales intentaban transmitir calma, asegurando que Dubai era un "lugar neutral y que contaba con una excelente defensa aérea". El grupo decidió continuar con su día; almorzaron en un mercado turístico y luego fueron al Dubai Mall.
Sin embargo, la tensión escaló rápidamente cuando, alrededor de las 7, la tranquilidad se rompió frente a uno de los edificios más emblemáticos del mundo.
"Estábamos esperando el show de aguas danzantes cuando vimos, literalmente, misiles sobre nuestras cabezas", recordó la fuente.
Ante el temor, se refugiaron en el estacionamiento del shopping y comenzaron a abastecerse de agua y artículos básicos.
La primera noche
A la 1 de la mañana, las alertas de misiles sonaron dentro de las habitaciones del hotel y los huéspedes recibieron notificaciones en árabe instándolos a buscar refugio.
El personal del hotel los dirigió hacia un sótano que funcionaba como estacionamiento, el cual fue acondicionado rápidamente con bancos, camas, agua y toallas para pasar la madrugada. "Para mí no tienen sótanos antibombas", comentó la cordobesa, destacando la improvisación del momento.
Pasadas las 4, les permitieron regresar a sus cuartos, pero el viaje de placer se terminó definitivamente. A partir de ese momento, el grupo decidió permanecer en el hotel y suspender cualquier actividad turística.
Censura y la "realidad" recortada
La joven advirtió que existe una marcada diferencia entre la comunicación oficial y lo que realmente sucede en las calles. Según su testimonio, la propaganda gubernamental insiste en que el país sigue siendo el más tranquilo del mundo a pesar de la evidencia de los ataques.
Además, la cordobesa denunció censura. "Las filmaciones siempre terminan cortadas porque un policía dice 'no filmes'", explicó la fuente, señalando que hay un esfuerzo activo por evitar que se difundan imágenes de los incidentes de seguridad.
Odisea para volver y falta de respuestas
La joven calificó como un "papelón" el rol de la embajada argentina, asegurando que jamás se comunicaron con ellos a pesar de haber cargado todos sus datos en el sistema e intentar contactarlos por diversas vías.
Según su relato, la única respuesta que recibieron familiares desde Argentina fue que "se informaran a través de Facebook". Incluso una charla informativa que se programó de forma virtual fue suspendida el mismo día.
En un lapso de dos días, al grupo de jóvenes les cancelaron tres vuelos. "Las aerolíneas dan prioridad a las líneas comerciales sobre los vuelos privados que algunas empresas compran para evacuar a su personal", expresó.
"Es cuestión de suerte que salga tu vuelo", concluyó la cordobesa.




